"...hay que soñar en voz alta, hay que cantar hasta que el canto eche raíces, tronco, ramas, pájaros, astros..." Octavio Paz. El Cántaro Roto.

CRIANZA EN CULTURA DE PAZ

Conocer , comprender y respetar cada etapa evolutiva y necesidades legítimas de los niños y adolescentes. Reconectar con lo mejor de nosotros mismos. Transitar hacia el lindo horizonte de un mundo más humanizado.

sábado, 19 de noviembre de 2022

Castigo o consecuencia natural ¿cuál es la diferencia?

 








¿Consecuencias naturales o castigos? 

El viejo paradigma autoritario de crianza ha calado tanto en nuestro ser que aún en los contextos de la llamada disciplina positiva y afines, cuando se habla de los famosos límites y normas, se recomiendan los castigos bajo la pátina de consecuencias naturales. Por eso hoy quiero contarte qué cosa es y que cosa no es una consecuencia natural. 

¿Qué no es una consecuencia natural? 

Una consecuencia natural no es una estrategia punitiva, por ejemplo, "si no haces tus deberes o tareas escolares no irás al parque". Esto NO es una consecuencia natural es un castigo, es decir, quitar un privilegio, negar una necesidad al niño para generar miedo o malestar con el objetivo de mitigar una conducta o someterlo a nuestra voluntad. En este caso la "consecuencia" la está poniendo el adulto, no emerge por sí misma. 


¿Qué es una consecuencia natural? 

Las consecuencias naturales ocurren siempre y por cualquier motivo. Son parte de la vida como resultado de las decisiones y acciones que realizamos diariamente. Una consecuencia natural es la relación inherente causa-efecto entre una decisión o acción y su resultado (el niño sale sin ponerse el abrigo y siente frío… se le cae el vaso de agua sobre el sofá y se moja… tira de la cola del gato y lo araña… si hace algo que pone en riesgo su seguridad o la de otros lo impides, por ejemplo, quitarle el cuchillo carnicero o no dejarle cruzar solo la calle…) 

Las consecuencias naturales no la establecen los padres, surgen por sí mismas. No es un recurso para "poner" límites o normas, son oportunidades diarias de aprendizaje a través de la propia vivencia del niño con la guía oportuna, reflexiva y amable de padres capacitados para describir los hechos objetivamente y sin juzgar (a veces aunque dentro de casa está calentito afuera hace frío, puedes anticiparte poniéndote el abrigo antes de salir… no te dejo cruzar solo la calle porque los que conducen pueden ir muy rápido o quizás no te vean porque todavía eres pequeño, por eso tienes que hacerlo de la mano de un adulto… para que no arañe tratamos al gato así …). 


Consecuencias lógicas 

Las consecuencias naturales pueden conducir a una consecuencia lógica (llevaste el vaso de agua al sofá, se te cayó y se mojó ¿buscamos un paño o el secador de cabello para secarlo y no coja mal olor?... ) 

Usar posturas educativas arrogantes para hacer que los niños integren consecuencias naturales no es una buena estrategia de crianza porque además de deteriorar el vínculo y dificultar la conexión, interfiere el canal de comunicación e inhibe la motivación para aprender y cooperar. 

Usar un tono cómplice, mostrando nuestro interés y disposición emocional para conectar y comunicar al niño lo que esperamos, siendo claros y firmes cuando el caso lo requiera, es mucho más efectivo y respetuoso. 

Importante 

Recuerda que cada caso y cada niño es irrepetible, las recetas o los tips talla única tienen el peligro de que pueden dar una falsa sensación de seguridad y terminemos aferradas a ideas fijas sobre lo que debemos hacer, perdiendo así las oportunidades de mantenernos abiertas y flexibles para conocer mejor a nuestros hijos, atender sus señales y conectar con ellos para interpretarlos bien, ofrecerles una respuesta hecha a la medida como los seres irrepetibles que son, en cada circunstancia concreta. 



 Que abunden el amor y los buenos tratos en la crianza 

 Berna Iskandar

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por enriquecer este espacio con tu opinión: