CRIANZA EN CULTURA DE PAZ

Conocer , comprender y respetar cada etapa evolutiva y necesidades legítimas de los niños y adolescentes. Reconectar con lo mejor de nosotros mismos. Transitar hacia el lindo horizonte de un mundo más humanizado.
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martes, 4 de agosto de 2015

Amamantar y trabajar: sí se puede




En las sociedades modernas se perdió la costumbre de amamantar. Desde hace varias décadas se crearon condiciones que han minado la lactancia materna (LM) y han incrementado el consumo de sucedáneos de la leche materna de un modo alarmante, con altos costos para la vida y la salud infantil en todo el mundo. Circula información falsa  y existen incontables mitos y lagunas sobre  LM que nos alejan de la comprensión acerca de la verdadera naturaleza de esta robusta función humana (no puedes amamantar, no te sale nada, mejor dale un tetero o biberón, tu leche no lo alimenta,  el niño está muy grande para pegarlo al pecho, etc.) Consciente o inconscientemente, establecimos un orden que ha contribuido a minar profundamente las condiciones sociales y la confianza en la capacidad innata para amamantar de la gran mayoría de las mujeres.

Una de las dificultades que interfieren con la LM, es la presión social y económica que impone la reincorporación prematura de la madre reciente al trabajo. Son pocos los países en el mundo que protegen legalmente la diada mamá-bebe durante el tiempo mínimo recomendado por los organismos internacionales de salud para mantener la lactancia materna (La Organización Mundial de la Salud,
recomienda seis meses de LM exclusiva y hasta dos años o más complementada con otros alimentos) Existen muchas madres recientes en países cuyas leyes no protegen los tiempos necesarios, que sin embargo se empeñan en amamantar y logran apañarse tratando de sumar vacaciones y otros permisos laborales (cuando es posible) para extender el tiempo de permanencia con sus bebés.  Por el interés superior del niño, sociedades, gobiernos, empresas, familias, en todo el mundo, debemos cerrar filas para establecer las condiciones y las leyes que favorecen y protegen la lactancia materna. 

Es importante saber que la madre reciente puede mantener la lactancia a pesar de su reincorporación al trabajo. Según explica la experta en LM  y directora de Club Mujer Mandala, Holanda Castro, esto se puede lograr instituyendo leyes laborales acordes que favorezcan la lactancia, y creando previamente antes de la incorporación al trabajo, bancos de leche caseros bajo las instrucciones de profesionales especializados. Holanda Castro explica que los primeros días de incorporación al trabajo pueden presentar dificultad mientras el cuerpo de la madre se adapta a producir sin el bebé pegado al pecho. Pero la conexión del cerebro de la madre y el hambre del bebé es robusta. La directora de Club Mujer Mandala y experta en lactancia materna,  nos recuerda  la importancia de crear las condiciones para que la madre pueda extraer la leche en el lugar de trabajo, y mantener así la alimentación de sus hijos con tetero de leche materna. “Dejar llenar los pechos sin extraer la leche es mala señal”, advierte la consejera de lactancia, en tanto que se reduce la producción por falta del estímulo necesario. Es importante aprender técnicas de extracción con la ayuda de consejeras o asesoras de LM.

Durante las horas antes y después del trabajo es recomendable pegarse el bebé al pecho, siempre a libre demanda, es decir, sin horarios y cada vez que el bebé lo pida. UNICEF y OMS recomiendan el colecho (dormir en cama conjunta con el bebé) para beneficiar la lactancia materna sobre todo cuando hay que trabajar. Entre otras razones porque durante las noches el bebé puede mamar con mayor facilidad y recuperar la espera del día mientras la madre se encuentra en el trabajo, además de que la madre logra acompasar su sueño con el sueño del bebé y así mejorar su descanso. Es una vía de compensación para mantener la lactancia materna una vez que debemos distanciarnos de la criatura durante horas para ir a trabajar. 

Procurar una transición respetuosa previa a la reincorporación al trabajo, es fundamental. Existe el mito de que se debe despegar al bebé del pecho y del cuerpo de la madre para que se vaya acostumbrando a  la distancia inminente durante las horas en que esta se encuentre en el trabajo. Con ello solo provocamos  sufrimiento innecesario a la criatura y a la madre. Lo recomendable es establecer una transición respetuosa donde mamá pueda acompañar y contener a su bebé con suficiente anticipación y transmitir seguridad mientras la criatura se familiariza con el entorno y la persona que lo cuidará. 

El camino de retorno hacia la recuperación de la costumbre de amamantar requiere de la información, la protección y el apoyo necesarios para que cada madre tome sus propias decisiones desde un lugar consciente, empoderado  e informado.

Obtendremos resultados sostenibles en la medida en que hagamos énfasis en educar, para derribar los mitos y la ignorancia sobre la lactancia materna.



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miércoles, 9 de julio de 2014

La demonización del colecho





Cada vez que escucho o leo a un profesional demonizando el colecho (dormir en cama compartida o habitación conjunta con los niños) a partir del argumento de que no se puede permitir que los hijos vulneren la vida sexual de la pareja, brotan de mí ciertas preguntas: ¿es que acaso la vida sexual de la pareja se limita al lecho marital durante las noches?, ¿por qué nos cuesta tanto ser más creativos?, ¿acaso cabe espacio para el deseo sexual entre una pareja cuando el bebé llora en otra habitación obligado a dormir en solitario? … 

Se dice que para que los niños estén bien, la pareja debe estar bien. Pero, a veces, que la pareja “funcione”, no se traduce en bienestar para los niños. En cualquier circunstancia habría que evaluar el verdadero punto de vista del niño, algo que rara vez hacemos. Creo que si procesamos un balance honesto en nuestra civilización adultocentrista, prevalecería el sacrificio de las legítimas necesidades del niño (un ser en formación, vulnerable, totalmente dependiente de nuestros cuidados para sobrevivir) en función de satisfacer las “necesidades de la pareja”. Pelea bastante injusta y desigual, si tomamos en cuenta que dicha pareja es conformada por adultos autónomos, que además son responsables de cubrir y atender cabal y oportunamente las necesidades del niño. Pero los adultos terminamos teniendo siempre la razón. El niño es casi siempre el equivocado, el que no sabe lo que necesita, el que pide demasiado y el que tiene que adaptarse a un orden que favorezca la comodidad adulta. En función de validar estas creencias, surgen argumentos a granel, fruto de consejas populares así como los avalados por determinadas vertientes de la ciencia. 

Me parece una cosa tremenda que para responder a los reclamos de intimidad sexual de la pareja, la madre se vea en la disyuntiva de sacrificar la necesidad de cuerpo materno del bebé. Porque si no lo hace, el varón se irá a buscar a otra persona disponible. Esto habla de los profundos niveles de inmadurez y carencias desde las cuales los adultos (varones y mujeres) asumimos la responsabilidad de atender las necesidades naturales de nuestros hijos pequeños, con el correspondiente desastre que se traduce en este mundo lleno de niños eternamente agobiados de carencias, dentro de cuerpos adultos discapacitados para priorizar las necesidades del niño real, presente y bajo nuestra responsabilidad. Todo un despropósito reforzado con el permiso y la bendición  de "especialistas",  en nombre de la ciencia.

A los expertos de la conducta y profesionales de la salud que aún demonizan el colecho basándose sobre supuestos científicos aprendidos en la academia y que asumen como verdades reveladas e incuestionables, recomiendo que investiguen sobre el debate científico que existe en torno a este tema.  Porque lo hay. Pueden ver, gratuito en la web, el gran trabajo de recopilación y revisión de bibliografía científica sobre el sueño infantil realizado por María Berrozpe, Doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad de Zurich , y que se titula  El Debate Científico sobre la Realidad del Sueño Infantil. Entre los innumerables aportes de este trabajo pionero, la doctora María Berrozpe refiere que “los estudios más recientes en el campo de la neurología nos muestran que el deseo del niño de sentir a su cuidador cerca para dormirse no es ni un capricho ni una patología, sino una necesidad primal, ya que el contacto prolongado e intenso entre madre y bebé es la manera en que la naturaleza defiende a la criatura contra las dificultades fisiológicas y los ataques ambientales.” 

No podía terminar este artículo, sin mencionar el hecho de que toda vez que asoma el debate sobre el colecho, muchas mamás y papás preguntan hasta qué edad es recomendable practicarlo.  Yo pienso que no existen fórmulas, recetas ni parámetros que establezcan el modo en que cada familia debe criar o debe organizarse para dormir. Dependerá en todo caso de cada familia y de cada niño, de las particularidades del vínculo y necesidades de la dinámica familiar. Lo importante es que, sea cual sea la forma en que decidamos acomodarnos para dormir, no provoquemos sufrimiento a los pequeños.

Enlaces relacionados 

Dulces sueños
La retirada del pañal ¿se enseña o sucede por si sola?
El mito de los niños independientes
Lo que debes saber sobre métodos de adiestramiento para el sueño infantil

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miércoles, 21 de agosto de 2013

Dos grandes vías de crianza




En conferencia dictada durante jornadas científicas del parto y la crianza en Cataluña, la psicopediatra y autora  Rosa Jové, explicó algo de suma importancia que quiero compartir con ustedes. Ella habló de que  la naturaleza tiene dos grandes vías de crianza según sea la especie del reino animal. En primer lugar se refirió a las especies precociales, consideradas -tal y como el nombre lo refiere- precoces, es decir “aquellas en las que las crías son capaces de ver, oír, ponerse en pie, y de realizar las demás funciones propias del individuo adulto, desde prácticamente al nacer. Por tanto, éstas especies requieren menores cuidados maternales y son capaces de unirse a las actividades de los individuos adultos en pocos días” [1] entre ellas  se encuentran, por ejemplo, el caballo, los periquitos, los peces, etc.  

En segundo lugar están las especies altriciales “que nacen inmaduras, con una movilidad muy limitada. Su organismo debe madurar después del nacimiento para alcanzar las características del individuo adulto y requiere de un largo proceso de aprendizaje”[2]  Entre los altriciales están nuestros primos los monos, y por supuesto nosotros los humanos, que también somos primates, mamíferos, muy sofisticados, pero lo somos,  con lo cual  se establece que necesitamos los tiempos más prolongados de cuidados maternos de toda la especie animal. ¿Y por qué?, justamente porque somos sofisticados, somos los más inteligentes de toda la especie y a mayor inteligencia, más tiempo de cuidados maternales necesita la cría  humana hasta lograr la  autonomía suficiente que  alcanzará cuando sea un individuo adulto.

Para explicarlo, la doctora Jové con un toque de humor, narraba un ejemplo muy gráfico. Decía que en las piscifactorías se dejan los huevos de truchas con el alimento suficiente y al cabo de dos meses aparecen unas truchas muy guapas. Pero, si intentamos hacer lo mismo con niños recién nacidos en una habitación, poniéndoles comida por ahí,  al cabo de dos meses no encontraríamos a nadie.  La psicopediatra española después de narrar el ejemplo insistía en que nos quedara a todos muy claro -especialmente a la hora de considerar decisiones  que atañen el interés  de los niños- que los seres humanos somos altriciales y no precociales, es decir, necesitamos del cuidado  de los otros para vivir,  y advertía a aquellos que aún piensan o esperan  que tener hijos no les va a cambiar la vida, aquellos que pretenden hacer el mínimo esfuerzo de adaptación a las altas demandas que requiere una cría humana altricial, dependiente durante muchos años para desarrollarse,  que mejor se compren un periquito. La paternidad y la maternidad, subrayaba Jové,  “no es un derecho de los padres, es ante todo un deber, porque se juega con una vida humana, con la psicología infantil.”  Somos altriciales y necesitamos dedicar mucho tiempo de inversión parental durante el prolongado y lento proceso de adquisición de autonomía que discurre a lo largo de la infancia y de la adolescencia hasta llegar a la adultez. 
La manera en que atendemos a nuestras crías construye y define su salud física y emocional presente y futura. Las hace más o menos aptas para integrarse consciente y respetuosamente en la sociedad y en el planeta. Por esta razón es acuciante revisar el tipo  y la calidad de crianza que damos a nuestros niños. Nunca será igual criarlos de una manera que de otra. Pretender que los niños pequeños duerman solos sin molestar, que no pidan que los carguen, que sean independientes a los dos años, dejarlos  todo el día  en una guardería o preescolar depositados por docenas en un aula, con horarios institucionalizados prácticamente iguales o más exigentes que los horarios laborales de un adulto, entregar veinte niños al cuidado de dos personas, ciertamente no es la crianza que como especie necesitamos. Al menos no para construir un mundo más humanizado, más ecológico, sustentable, con menos cárceles y hospitales. Cuando se trata de seres humanos, como dice mi colega periodista y mamá bloguera, Ileana Medina, “criar es estar”. 
 

domingo, 9 de junio de 2013

El código de la felicidad

Por Berna Iskandar


Tantos siglos, tantos místicos, filósofos, especialistas de la conducta y del alma empeñados en la búsqueda de la felicidad y resulta que la respuesta al enigma es simple,  tal y como podemos comprobar en este video que les traigo hoy. 
 Cuando todavía estamos recién llegados al mundo y aún no ha habido oportunidad de  pasar por  el tamiz de los condicionamiento sociales, conservamos el contacto con la fuente que nos dicta aquello que nos encaja, aquello que necesitamos para sentir bienestar y recuperar el equilibrio, es decir,  el camino hacia la felicidad.
 Es cuestión de abrir los ojos y el corazón para darnos cuenta de una verdad tan simple como  esta que se manifiesta de nuevo a través del revelador, enternecedor, y simpático video del programa español,  El Hormiguero.  Para un bebé,   el paraíso terrenal está en los brazos de mamá.   No hay juguetes, ni golosinas, ni objetos, ni bienes capaces de sustituir el estado puro de  felicidad  que siempre encuentra un niño  en el regazo amoroso y nutricio de la madre.  
 ¡Ah! una cosa más. Para mí, el gesto del bebé al final de la escena cuando por fin se calma y voltea para ver y señalar a quien lo entregó a su mamá,  es de agradecimiento y no de rechazo o marcaje de distancia como algunos interpretaron.   Me gustaría que después de que vean el video me cuenten si están o no  de acuerdo conmigo.  Miren bien la expresión de la carita del bebé,  su apertura y disposición para mirar a ese señor desconocido que  lo había asustado,  y se darán cuenta de lo que les digo.  Y es que una vez que el bebé se siente a salvo en los brazos de mamá,  ya está listo para vincularse con el otro, en este caso, con el hombre extraño que de pronto lo tomó en brazos asuntándolo.  Así es como perciben el mundo los bebés y así es como funciona el apego seguro.
Resulta simple y a la vez tan importante darnos cuenta  que el modo más fácil de preservar el contacto de por vida con la fuente de la seguridad y la felicidad,  es una infancia feliz. 






miércoles, 8 de mayo de 2013

Crianza con apego y crianza respetuosa ¿son la misma cosa?

Por Berna Iskandar


La crianza con apego parte de la teoría del apego propuesta originalmente por el psiquiatra infantil John Bowlby  quien sostuvo y demostró -a través de estudios y observaciones directas con niños- que la necesidad de contacto, proximidad, mirada, cuerpo, consuelo… satisfechas de manera constante por parte de un adulto significativo que sepa reconocer e interpretar las necesidades del niño, constituye la base del sano desarrollo del ser humano.  Difiere del planteamiento de Sigmund Freud, quien estudió la impronta de la infancia a través del adulto mediante el psicoanálisis y no directamente en niños como lo hizo Bowlby. Por otra parte el padre del psicoanálisis califica el deseo de apego del bebé como un producto secundario derivado del deseo de satisfacer la necesidad primaria de llegar al alimento que ofrece la madre (el bebé siente deseo  de apego hacia la madre porque sabe que en ella encontrará la fuente de alimento). Bolwby, el padre de la teoría del apego,  en cambio, revela y demuestra que al igual que alimentarse, el apego en sí mismo ya es una necesidad primaria, tan potente y vital para garantizar la sobrevivencia y el desarrollo saludable de los seres humanos.

Somos mamíferos, primates (muy sofisticados pero lo somos) por lo tanto dependemos del contacto piel con piel para sentir afecto y seguridad, sobre todo cuando somos crías completamente carentes de autonomía y muy dependientes para sobrevivir. Estar en contacto permanente con el cuerpo de la madre nos permite sentirnos seguros, a salvo. Sentir la piel, el olor, la voz, los latidos de la madre, es nuestra  garantía de sobrevivencia y es el modo de percibir seguridad, placer, amor, confianza. Un bebé desde el primer momento en que registra una necesidad y hasta que la misma es cubierta,  atraviesa un lapso de experiencia en extremo sufriente, en el cual se llena de estrés y de miedo, porque biológicamente registra amenaza a la sobrevivencia.  Por eso la crianza con apego derrumba el mito de que debemos enseñar a los bebés a “tolerar la frustración”, y propone satisfacer de inmediato y continuamente las necesidades del bebé previniendo así que sus niveles de estrés aumenten y perjudiquen su desarrollo cerebral y emocional.

Aunque lo hayamos perdido de vista, somos descendientes de antepasados humanos que llevaban a sus crías todo el tiempo en brazos o colgadas en pareos, dormían con ellas, las alimentaban con pecho durante años, las criaban piel con piel, sin dejarlas llorar, y todo esto porque de otro modo no hubiéramos sobrevivido como especie. Retomar esas prácticas es lo que propone la crianza con apego, porque  aunque ya no vivamos en cuevas al acecho de fieras predadoras, sino en hogares más seguros,  los bebés de hoy siguen respondiendo a las mismas características biológicas  de los bebés de hace millones de años. 

La crianza con apego se inscribe dentro de los principios de la crianza respetuosa, aunque hace énfasis en los primeros años de vida del niño o la niña, durante los cuales atraviesan el período de mayor dependencia de la madre para subsistir. Sin embargo un niño a cualquier edad, según sea la característica de su momento evolutivo, siempre necesita establecer un apego seguro con adultos significativos. Necesita para su sano desarrollo, al igual que comer y respirar, contar con la certidumbre que le prodiga saber y experimentar que hay uno o varios adultos  a su cargo, responsivos y en conexión con su alma infantil.

Los principios de la crianza respetuosa podrían resumirse en cuatro aspectos fundamentales, los puntos 2 y 3 se vinculan directamente a la crianza con apego:

1.     Horizontalidad: Tratar a los niños como a iguales. No hacer al niño lo que no nos gustaría que nos hicieran.
2.     Empatía: ser capaces de sintonizar con el alma infantil de nuestros pequeños, reconocer y valorar sus necesidades auténticas sin degradarlas a la condición de capricho.
3.     Ser responsivos de inmediato y sostenidamente ante las necesidades, sentires y expresiones del niño.
4.     Límites y disciplina razonable, no punitiva, flexible, democrática, humanizada, respetuosa de los derechos del niño.

Enlaces relacionados:

Para un cerebro sano, mucho amor, mimos y brazos

Lo dijo el pediatra Carlos González en Conoce Mi Mundo

 





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jueves, 8 de septiembre de 2011

Masaje infantil: una herramienta para promover el apego y la crianza respetuosa


Nuestro propósito  es promover crianza respetuosa, subrayar la importancia del apego, el buen trato y el compromiso emocional con nuestros pequeños, es trabajar para que cada día, más familias venezolanas y del mundo hispanohablante que nos lee y nos escucha, se sumen a la crianza en cultura de paz. Hoy queremos presentarles una excelente herramienta que favorece el vínculo respetuoso, la comunicación afectiva y el buen trato de padres a hijos. El buen trato que todos nuestros pequeños y pequeñas se merecen y que hará que sean niños felices, amados y adultos no violentos, sanos, íntegros y libres... Se trata del Masaje Infantil. En Venezuela existe una ONG que se encarga de promoverlo, enseñarlo y llevarlo a todos los hogares, especialmente a aquellos de bajos recursos, contribuyendo así con una importante labor preventiva de violencia ejercida hacia niños y niñas desde sus propios hogares. Hoy tenemos el gusto de presentar el podcast con la entrevista a Verónica Guía, miembro de la Asociación Venezolana de Masaje Infantil  


Entérate  sobre las técnicas de masaje avaladas por la Asociación Internacional de Masaje Infantil, sus beneficios, cuándo y cómo debe practicarse, cuáles son los elementos o productos apropiados. Escúchalo en el podcast de esta emisión ampliada de Conoce Mi Mundo.
 
Pulsa el player y disfruta la entrevista




Enlaces relacionados:
Asociación Venezolana de Masaje Infantil  
International Association of Infant Massage
El Maravilloso Arte del Masaje al Bebé 

sábado, 30 de julio de 2011

Qué viva la teta de mamá

Esta mañana se realizó con éxito el evento Amamantar es Natural, en el Parque Boyacá de El Rosal (amamantamiento colectivo en Caracas) organizado por Carolina Vázquez y Holanda Castro de Aquamater Maternidad Consciente, para dar inicio a  la celebración de la Semana Internacional de la Lactancia Materna con el apoyo de UNICEF Venezuela y otras organizaciones pro-lactancia como GALACMA de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Central de Venezuela y La Liga de La Leche en Venezuela 
  
La primicia del día: Pediatra Carlos González viene a Caracas 
Durante el evento, La Liga de La Leche Venezuela,  a través de su vocera Sharon Taurel, nos comunicó la estupenda noticia de que el pediatra Carlos González, autor de "Besame mucho" vendrá por primera vez a Caracas el  29 y 30 de octubre de este año para asistir como ponente de las también primeras jornadas internacionales de lactancia materna, alimentación infantil y crianza en Venezuela. Los contactos para inscripciones son: email: ligadelechevenezuela@gmail.com Teléfono: 0212-5801250 Twitter: ligalechevzla FB: Liga de la Leche Venezuela

Yoga y poesía para mamás que amamantan
Entre las actvidades que se realizaron durante la jornada Amamantar es Natural en el Parque Boyacá de Caracas en El Rosal, se ofreció una clase de yoga especial para relajar y fortalecer los músculos y órganos implicados en la lactancia.

Así mismo fue leído,  aplaudido y -como comentó Holanda Castro- también llorado, el conmovedor texto escrito por Myrian Moya, publicado el pasado 18 de mayo en su blog en minúsculas titulado " Por que doy de Mamar"   que pueden ver directamente pinchando el enlace en el título y que aprovecho copiar en esta entrada.

My favorite things ¿por qué doy de mamar?
Por Myrian Moya

Yo no doy de mamar porque lo recomiende la OMS, ni porque sea lo mejor para mí, ni para prevenir la osteoporosis, ni en su momento porque quisiera evitar la depresión post-parto, ni para que mi bebé esté más san@ que otr@s o prevenga ciertas enfermedades en el futuro.

Yo no doy de mamar para oponerme a las hermanas que dan biberón, ni para ganarle ninguna batalla a la leche de fórmula, ni porque sea una moda o no esté de moda y me guste ir a la contra.

Yo doy de mamar porque desde que te concebí Zambra estoy enamorada de ti, porque 16 meses después de tú nacimiento sigo sin encontrar otra manera más hermosa de decirte que te quiero, que estoy aquí para ti cada vez que me necesites.

Yo doy de mamar porque me da la gana, porque me sale de la teta, porque me parece una simbiosis increíble la que hemos logrado, porque jamás me sentí más productiva, ni más nutritiva, ni más receptiva, ni más recíproca, ni más tuya, ni más mía.

Yo doy de mamar porque me hace feliz, porque te hace feliz, porque me permite bailar contigo en la quietud del atardecer, en la penumbra de la primera hora del día, bajo la rabiosa energía de la luz del sol o en el cobijo de la Sombra (la real y la propia).

Yo doy de mamar porque la naturaleza está ahí, porque no necesito controlar nada, porque me permite reencontrarme con generaciones de mujeres dentro y fuera de mi familia, porque estoy re-naciendo y es tan hermoso.

Yo doy de mamar porque es algo vital, mágico, irrepetible, porque no ha sido un camino fácil pero ha valido la pena, porque hemos aprendido mucho juntas: yo de ti y tú de mí.
Yo doy de mamar porque soy tenaz, testaruda, cabezota, perseverante, capaz, porque soy lúbrica e intuitiva, porque con mi leche te trasmito la energía femenina que va de madres a hijas de generación en generación: el río de la vida.

Yo doy de mamar porque existen las jeringas y los sacaleches y los cirujanos expertos en frenillos submucosos y los antibióticos y los probióticos y las IBCLCs y la fuerza del grupo… y una voz amiga detrás de un teléfono, gràcies maca.

Yo doy de mamar porque hay un hombre que completa el triángulo, un gran padre que no tiene celos, un compañero de vida que apoyó mi decisión cuando fue cuestionada, que ha comprendido, que ha otorgado, que ha sido mi hombro en los momentos bajos, mi Dj, mi “amo de casa”, mi cocinero, mi enamorado, nuestro proveedor de Futuro.

Yo doy de mamar porque existe el Jazz, el Blues, porque mis senos han fluido durante horas escuchando la aguja arañar el vinilo, porque Ladies Sings the Blues, porque amo la noche y dormirte cada día al pecho es un gustazo y no una rutina.

Yo doy de mamar porque mis tetas son hermosas, increíbles, invencibles, porque no tienen vergüenza alguna de amamantarte libremente cuando lo necesites, estén donde estén.
Yo doy de mamar porque cada vez que me buscas en el lecho me siento tan loba, tan fuerte, tan mujer, tan madre, tan libre, tan yo…

Gracias por existir hija mía, por lucharte el inicio de esta lactancia junto a mí, por disfrutarla, por seguir haciendo posible tanta felicidad, te amo, estoy aquí, estás aquí... ahí fuera, el mundo a nuestro alrededor, gira, gira.

Myriam Moya

Blog en minúsculas


Seguimos con las buenas noticias

Algo más que quiero compartir en ocasión de la celebración de la Semana Internacional de la Lactancia Materna es la iniciativa web Lactivistas.org  creada por  Ignacio, papá de Camila y lactivista comprometido con la crianza respetuosa,  quien abrió este espacio que persigue entramar una red de blogs orientados a la lactancia y crianza natural con promotores-as y bitácoras de la lactancia materna y que abre con una primera entrada dedicada a explicar como se creó el símbolo internacional de la Lactancia Materna. Lactivistas.org tiene cuenta en twitter con el usuario @lactivistas


Enlaces relacionados


jueves, 2 de junio de 2011

La importancia de la calidad del vínculo con los bebés



Me lo traje del sitio en Facebook de Violeta Alcocer: Aula de Familia. Es un video sobre un experimento realizado por el Dr. Edward Tronick director de Child Development Unit of Harvard University, donde se demuestra la reacción de una bebé frente al apego y luego al desapego materno y que habla por si sólo de cómo la calidad de la conexión con nuestras crías es vital para su adecuado desarrollo. Otra prueba científica que desmonta creencias atávicas basadas en paradigmas que desestiman o descalifican las necesidades y capacidades de los niños pequeños.



sábado, 28 de mayo de 2011

Viaje por la blogósfera maternal

Hoy quiero hablar  de un fenómeno que tiene que ver con la maternidad en los tiempos de esta segunda piel en que se nos ha convertido internet,  que ahora es parte constante de nuestra vida y además  ha traído consigo  la oportunidad de elevar al infinito las posibilidades  de conectarse, relacionarse y transformar realidades. 

Hoy hablo de las mamás en tiempos de internet, de las mamás de la era 2.0, las mamás blogueras. Y estas mamás son de una cepa muy especial porque apuestan por el parto respetado, la lactancia a término (hasta que el niño naturalmente se destete por sí mismo), la crianza natural, respetuosa con apego, esa que yo también promuevo porque confío plenamente en que es capaz de conducirnos hacia el lindo horizonte de un mundo más humanizado y menos violento. Por lo tanto se trata de una crianza ecológica y enmarcada en el desarrollo humano sustentable.

Este programa,  lo dedico enteramente, por primera vez, al movimiento de mamás blogueras volcadas hacia la crianza respetuosa y a sus blogs, entre otras razones,  para informar sobre estos sitios  a  papás, mamás, abuelos, abuelas, docentes... que  siguen a Conoce Mi Mundo y que son buscadores inquietos de nuevos referentes para asistir a los niños, niñas y adolescentes, sostenerlos y acompañarlos a través de una crianza más humanizada.  Los  invito a  viajar por la blogósfera maternal hispanohablante que apuesta por la crianza respetuosa. Conozcan a esta tribu moderna, la tribu de mamás 2.0.  

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Para visitar los blogs de las 15 mamás que conforman la Tribu 2.0, autoras de Una Nueva Maternidad, haz click sobre el nombre de cada una de ellas:

Azucena Alfonsín, María Berrozpe, Mónica de Felipe, Irene García, Mª José García, Carolina Garcinuño, Nohemí Hervada, Erika Irusta, Mª del Mar Jiménez, Mireia Long, Ileana Medina, Cristina Romero, Louma Sader, Raquel Tasa y Vivian Watson

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