"...hay que soñar en voz alta, hay que cantar hasta que el canto eche raíces, tronco, ramas, pájaros, astros..." Octavio Paz. El Cántaro Roto.

CRIANZA EN CULTURA DE PAZ

Conocer , comprender y respetar cada etapa evolutiva y necesidades legítimas de los niños y adolescentes. Reconectar con lo mejor de nosotros mismos. Transitar hacia el lindo horizonte de un mundo más humanizado.

jueves, 12 de agosto de 2021

La tarea más importante de la crianza

 


Conocer a nuestro hijo o hija implica entender y validar quién es, cómo siente, cuáles son sus preferencias, sus  gustos, sus habilidades, sus dones, sus valores, su temperamento. Conociéndoles bien podemos ayudarles a que se conozcan mejor a sí mismos y permanezcan en un continuum de conexión  con su ser esencial a lo largo de las distintas etapas y experiencias de su desarrollo. Esto permitirá que encuentren  y mantengan su propio  equilibrio llevando una vida congruente con su propia persona. 


Es importante hacernos conscientes de que nuestros hijos e hijas pueden tener gustos, habilidades, temperamentos, valores, planes, objetivos alejados de nuestras expectativas. Por ejemplo, ser vegetarianos cuando nosotros comemos carne o viceversa, profesar una religión distinta a la nuestra o ser introvertidos cuando pensamos que deberían ser extrovertidos  como rasgo necesario para alcanzar un “buen desempeño social” … Respetemos su derecho y sana necesidad de diferenciación. 


No hay que perder de vista que nuestra tarea más importante como padres es ayudarles a florecer en correspondencia con lo que son. 


Recordemos estos versos del poeta libanés Khalil Gibran:  Tus hijos no son tus hijos, /son hijos e hijas de la vida,/deseosa de sí misma./No vienen de ti,/sino a través de ti,/y aunque estén contigo,/no te pertenecen./Tú eres el arco del cual tus hijos,/ como flechas vivas,/son lanzados. /Deja que la inclinación, /en tu mano de arquero, /sea para la felicidad.


Berna Iskandar 



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martes, 11 de mayo de 2021

Si quieres prevenir batallas innecesarias en la crianza, debes saber esto






¿Sabías que hay tres instancias que se van desarrollando en nuestra estructura psíquica en la medida en que vamos madurando?: placer, realidad, deber.

¿Sabías que la última instancia psíquica que se interioriza o se establece es la instancia del deber y que  esto ocurre o debería ocurrir de forma completa después de la adolescencia, es decir, en la juventud o la adultez temprana?


Sin embargo lo primero que  los adultos esperamos de los niños es que desde los 2,3,4… años comprendan cuáles son sus obligaciones y las cumplan por propia iniciativa. Madres, padres y educadores se quejan de que tienen que machacarles todo el tiempo que recojan la habitación, guarden los juguetes después de jugar, dején de jugar y se vayan a bañar o cepillarse los dientes.

 

Pero esta, como tantas otras expectativas que tenemos en relación a lo que los niños deberían ser, hacer o entender son muy poco realistas. Necesitamos reconstruir muchos tópicos, creencias falsas sobre la infancia y la adolescencia.

No quiero decir con esto que deberíamos renunciar a que los niños progresiva y respetuosamente asimilen determinadas responsabilidades. Pero, como siempre, antes de dar por sentado que deben aprender a cumplir con su deber y esperar que lo integren y lo asuman con la misma lógica madurativa de nosotros los adultos, tenemos que empezar por comprender la lógica madurativa infantil y encontrar las respuestas a preguntas importantes. 

¿Te interesa saber más sobre este aspecto clave que al ignorarlo nos lleva a mantener batallas diarias y evitables con las niñas, niños y adolescentes a nuestro cargo?  Te lo explico todo en la formación 90 días Límites y Normas en la crianza respetuosa. PULSA AQUÍ PARA APUNTARTE 

Aprovecho también para recordarte que la oferta del paquete de 30 videos de crianza respetuosa a mitad de precio, entró ya en cuenta regresiva. ÚLTIMO DÍA EL 30-07-21 Si quieres ver los detalles PULSA AQUÍ


Recuerda que al apuntarte en cualquiera de las actividades de mi portafolio de formación transformadora, así como en mis sesiones de coaching online de crianza, te llevas un bono valorado en 30 euros correspondiente a una suscripción trimestral gratuita en nuestra comunidad privada de acompañamiento en la crianza con acceso a grupo WhatsApp, foro zoom mensual con charlas y atención a preguntas entre otros beneficios más... Si te apuntas en cualquiera de mis actividades antes del 29 de julio podrás participar o ver la grabación del foro zoom de julio en cuya charla adelantaré algo sobre el tema de las tres instancias psíquicas y responderé a las preguntas de las familias suscritas en la comunidad.  

Contenidos y experiencias de aprendizaje online de alto valor con enfoque de avanzada, orientados de forma profunda y transformadora a precios muy solidarios  


Que abunden el amor y los buenos tratos en la crianza
Te espero,
Berna Iskandar @conocemimundo




 

domingo, 14 de marzo de 2021

Es que mi hija tiene un carácter!!!

CONFERENCIA ETAPAS EVOLUTIVAS

 

Durante los encuentros en mis espacios de formación, es muy frecuente escuchar a los padres decir, "Se enfada si no la complazco o no le doy lo que pide, me grita y lanza lo que tenga en la mano... Siempre quiere salirse con la suya,  el otro día se empeñó en ponerse el pijama del Capitán América, en lugar de la camisa y el pantalón que compramos para ir a la fiesta de cumpleaños de la abuela... Se niega a dejar de jugar cuando es la hora de ir a bañarse o comer...",  y luego cierran con la frase: Es que mi hija o hijo tiene un carácter!!!!  

Después de que terminan de compartir sus testimonios,  les pregunto qué edad tiene "el peque con carácter fuerte"...  A que te imaginas la respuesta: dos, tres, cuatro, cinco años... Entonces yo zanjo diciendo, "si  los padres con niños pequeños nos reuniéramos y habláramos sobre nuestros peques con más frecuencia, nos daríamos cuenta de que todos responden muy parecido,  ¿no será entonces que se trata de algo que tiene que ver con la edad y no con el carácter?

Para educar sin causar interferencias es importante reconocer la diferencia. Y es que muchas veces por no saberlo los adultos terminan viendo en el niño un problema de conducta donde no lo hay, provocando todas las complicaciones que siguen después en bucle a partir de los malos entendidos. 

Los rasgos del carácter se van construyendo durante la primera infancia dependiendo básicamente del vínculo, cuidados y trato que reciben las criaturas hasta los siete años cuando ya se establecen los cimientos o las bases de su propia autoimagen, de cómo interpretan al mundo que les rodea y cómo responden frente a ello.

Los rasgos evolutivos son propios de un rango de edad determinado y van quedando atrás por sí solos en la medida en que los niños crecen, siempre que no hayamos causado interferencias.

Los rasgos del temperamento son genéticos y también hacen parte de la construcción del carácter del niño, pero en un porcentaje mucho menor que la influencia del vínculo con sus padres... Pueden "moldearse" a favor o en contra del sano desarrollo dependiendo de ese trato o calidad de cuidados que reciben los niños. Los rasgos del temperamento tienen que ver, por ejemplo, con el umbral de reactivada sensorial de cada criatura frente a los estímulos del ambiente (si son más sensibles tienden a ser menos activas o más introvertidas,  si son menos sensibles tienden a ser más movedizas, extravertidas  o activas...)

  
 
Que abunden el amor y los buenos tratos en la crianza.
Berna Iskandar 

 


jueves, 14 de enero de 2021

Cuando los niños quieren salirse con la suya

Una queja constante de los progenitores es que los niños nunca hacen caso, que siempre quieren salirse con la suya. Los juzgamos de caprichosos, pequeños tiranos, emperadores, seres insaciables y no sociables a quienes debemos frustrar porque de lo contrario no encajarán en sociedad con lo cual incurriríamos en crianzas permisivas y negligentes. Hay dos cosas que llaman la atención frente a estas creencias. La primera la explica la psicóloga Mónica Serrano y es que se descalifique al niño por querer salirse con la suya —es decir, por querer lograr sus objetivos— al tiempo de pretender que este mismo niño desarrolle una alta motivación, sensación de capacidad, seguridad, autoestima positiva y capacidad de esfuerzo. El hecho de que el objetivo del niño vaya en contra del objetivo del adulto (el niño quiere seguir jugando pero es la hora de bañarse) no quiere decir que salirse con la suya o querer lograr sus objetivos sea necesariamente negativo. Por el contrario, deberíamos resignificar el empeño de los niños en “salirse con la suya” como una actitud empoderante. Una vez se diferencie el hecho de que los niños quieran lograr sus objetivos con el hecho de que estos objetivos entran en conflicto con los nuestros, hay que encontrar la manera de resolver dicho conflicto respetuosamente sin negar el derecho de las criaturas a desear salirse con la suya. Esto no quiere decir que los vamos a complacer en todo, y me parece ridículo tener que aclararlo siempre cuando debería ser una cuestión de sentido común. 

 Es aquí donde quiero referirme al segundo punto de esta reflexión. Te aseguro que te sorprenderás si observas bien todas las veces que tus peques te hacen caso cada día Prácticamente están sometidos sistemáticamente a nuestras órdenes, mandatos, deseos, prioridades organizativas y la mayoría de las veces nos complacen, hacen lo que les imponemos o pedimos. Saca la cuenta y lo verás. Estoy segura de que si otro adulto nos pidiera o impusiera la misma cantidad de veces el modo en que debemos comportarnos, qué hacer, qué comer, cómo sentir, pensar o expresarnos, no podríamos aguantar tanta presión ni un solo día. 

 Berna Iskandar @conocemimundo

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miércoles, 16 de diciembre de 2020

Los niños no tienen la culpa


Los niños no tienen la culpa. Cuando  la maternidad nos sorprende como una experiencia agotadora que nos deja sin tiempo ni espacio para satisfacer nuestros deseos, anhelos o necesidades, una experiencia que nos relega a la subordinación y la pérdida de autonomía en todos las áreas de la vida, cuando la maternidad nos empobrece económicamente, la sociedad achaca la culpa a los niños, como criaturas que fagocitan nuestra energía, tiempo y dinero porque piden demasiado. Pero la culpa no es de los hijos. La culpa —si es que de culpa puede hablarse— es de la sociedad exitista centrada en la competencia y la productividad deshumanizada, extraviada de su esencia cooperativa y altruista. La culpa es de la civilización que aísla a las madres, que niega apoyo a la maternidad impidiendo que la función biológica y social más importante de la humanidad se despliegue como una experiencia placentera, sostenida con abundante apoyo práctico, emocional y económico... la culpa es del sistema que invisibiliza a la mujer, la deja sola, sin recursos económicos ni apoyo emocional una vez se hace madre porque deja de ser "productiva" y "competitiva” cuando decide dedicarse a criar y cuidar a sus hijos. Qué fácil es cargar  a los niños las frustraciones adultas. Juzgados desde doctrinas hostiles que los califican de Tiranos, insaciables y no sociables, sobredemandantes, destructores de sueños y oportunidades de sus madres y de su padres... terminan como los mayores depositarios de infinitas dosis de violencia explícitas e implícitas engendradas por una humanidad ciega, indolente y enferma de la que no se pueden defender por sí mismos. Porque un niño por sí solo no puede salir del abuso.


Cualquier mujer tiene derecho a sentirse libre de decidir tener hijos o no, pero merece decidir bajo la certeza de que ser madre no debería implicar empobrecerse, aislarse, hacerse aún más vulnerable, que la maternidad presente, conectada, disponible y la autonomía económica, el sostén emocional y práctico, su desarrollo como persona no son por definición mutuamente excluyentes. Una mujer no debería renunciar a la maternidad por verse atrapada en sociedades deshumanizadas que no dan cabida a la crianza como tarea valorada y protegida, sociedades que banalizan la función de los cuidados oportunos, adecuados y amorosos de las criaturas.


Berna Iskandar @conocemimundo
conocemimundo@gmail.com 

miércoles, 9 de diciembre de 2020

Taller Comprender y Acompañar la Adolescencia. Por Primera vez en versión online.



Taller Comprender y Acompañar la Adolescencia 

Por primera vez en versión online



 

 Experiencia de formación online que consta de:


- Acceso personal e intransferible durante tres meses desde el momento de la compra  a más de seis horas de formación transformadora distribuida en siete videos

- Una membresía trimestral en nuestra comunidad privada de acompañamiento en la crianza que consta de un foro zoom mensual de preguntas y compartir experiencias, más acceso periódico a material exclusivo en la plataforma online, más grupo whatsApp informativo.

- Quienes se apunten hasta el 30 de diciembre del 2020 pueden optar por uno de los siguientes bonos extras: 

a) Una sesión online de coaching de crianza de una hora con Berna Iskandar válida hasta finalizar el período de acceso a la formación con cita previo acuerdo de agendas.

b) Acceso personal e intransferible durante tres meses al paquete de 30 videos de crianza respetuosa.



PRECIO SÚPER ESPECIAL:  60 EUROS - 60 USD  

PULSA AQUÍ PARA VER FORMAS DE PAGO E INSCRIPCIÓN


En este taller te ayudamos a:


- Desmontar mitos y creencias limitantes sobre la adolescencia

- Conectar sin distorsiones con tu propia adolescencia para establecer conexión consciente con los adolescentes a tu cargo.

- Conocer a tu hijo o hija adolescente y ayudarle a conocerse 

- Formarte para acompañarlos a vivir una sexualidad sana y sin riesgos

- Prevenir, rescatarlos de las conductas de riesgo más frecuentes en la adolescencia (consumo de alcohol y otras drogas, violencia, depresión, intentos de suicidio, bulimia, anorexia, consumo de pornografía...) 

- Ayudar a tu hijo o hija adolescente a vivir una vida coherente con su propia persona, reconociendo y desplegando su potencialidad y sus dones para beneficio de la humanidad.

- Reconstruir el vínculo y ayudarles a sanar las heridas que has podido provocar en su infancia. 

- Disfrutar de tu hijo o hija adolescente. 



Este taller es para:


Familias y profesionales con adolescentes, y con niños pequeños también, porque siempre es óptimo adelantarse y prevenir.


El Taller Comprender y Acompañar la Adolescencia,  lo ha impartido Berna Iskandar desde el 2009 llegando a cientos de familias y profesionales hispanohablantes en formato presencial y ahora por primera vez en formato online 


Desarrollado e impartido por Berna Iskandar @conocemimundo


INSCRIPCIONES Y CONTACTO DIRECTO CON

BERNA ISKANDAR @CONOCEMIMUNDO
 

Qué abunden el amor y los buenos tratos en la crianza
¡Te esperamos! 
Fuerte abrazo



ADOLESCENCIA, UNA EDAD CON MUY MALA PRENSA

VIDEO CON BERNA ISKANDAR @CONOCEMIMUNDO