CRIANZA EN CULTURA DE PAZ

Conocer , comprender y respetar cada etapa evolutiva y necesidades legítimas de los niños y adolescentes. Reconectar con lo mejor de nosotros mismos. Transitar hacia el lindo horizonte de un mundo más humanizado.
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martes, 25 de agosto de 2015

Lidiar con los entornos anti-niños




Cuando escucho decir que un hijo no cambiará el orden de la casa, que los adornos se quedan en su sitio, que tiene que aprender que NO SE TOCA…,     recuerdo la frase de la psicopediatra y autora Rosa Jové: “si pensamos que un hijo no nos va a cambiar la vida, es mejor comprarse un periquito.”

¿Nos hemos planteado alguna vez, porqué en lugar de forzar al niño para adaptarlo a nuestras exigencias y expectativas adultas, mejor adaptamos el entorno  y nuestras expectativas a las particulares necesidades del momento evolutivo que recorre nuestro hijo? Podríamos poner la casa “modo niño”. A fin de cuentas se trata de una transición. Las criaturas crecen pronto y llegarán los tiempos para organizarnos en “modo adulto”. Mientras tanto, como dice Miguelito, el amigo Mafalda, ¿de que les sirve ser niños si no les dejamos ejercer?

Los adultos queremos que se queden quietos, pero es necesario que entendamos que los niños son naturalmente movedizos, exploradores, juguetones. Que dichos rasgos evolutivos son inherentes a la infancia y a la vez esenciales para desplegar un sano desarrollo. Por tanto es nuestra obligación proveer entornos adecuados y amables para ejercitar estas necesidades fundamentales de las criaturas.  

En nuestro mundo predomina justamente lo contrario: espacios anti-niños. Nos hemos organizado en función de la comodidad adulta y de las prioridades que establecemos los adultos. El orden del sistema, de la arquitectura, de la cultura, los ritmos, los horarios, las costumbres... de modo hegemónico, apuntan a satisfacer prioridades según un criterio adultocentrista. Esto lo podemos observar en pequeños detalles como la disposición de los tomacorrientes al alcance de los bebés, quienes pueden fácilmente introducir cualquier objeto quedando en grave riesgo su seguridad. Preguntemos porqué no se nos ha ocurrido empotrarlos a una altura  mayor que no constituya riesgo para un bebé que gatea o comienza a camina. Porqué elegimos restringir el movimiento de los chiquitines confinándolos en un corral.   

Cuando vamos a un restaurante o de visita a casa de otros nos encontramos con un escenario aún más limitado, con lo cual les exigimos sistemáticamente que permanezcan tranquilos,  sentados y actúen como adultos. No nos damos cuenta de que hemos convertido los espacios que habitamos en un enorme obstáculo para el despliegue de infancias saludables, felices y para el disfrute de padres relajados con sus  hijos pequeños.

Sobre todo durante los tres primeros años de vida las criaturas van impulsadas por la curiosidad innata y un deseo de exploración activo.  Decir que algo no se toca a un niño menor de dos años, comporta una instrucción compleja que no puede comprender, ni pueden mantener porque aún no ha desarrollado las funciones cognitivas para ello. Tampoco es ético, ni es digno para su integridad como persona castigar, pegar o amenazar, en el afán de intentar que detenga la conducta. De manera que es imprescindible garantizarles un entorno seguro. Si no queremos que rompa los adornos, los quitamos.  Si no queremos que abra las gavetas, les ponemos un seguro o dejamos cosas que sí pueda manipular. Si no queremos que meta objetos en el tomacorriente, los tapamos. Para un niño pequeño tampoco existe el concepto de irreversibilidad (algo se daña para siempre cuando se cae y se rompe, etc.) A esas edades todo puede ser un objeto de exploración que llama su atención y que por impulso va a querer agarrar, por tanto la criatura no puede asimilar que hay cosas que no son para jugar por más que se lo digas. Su necesidad de explorar es más fuerte.  Si no queremos que dañe objetos de valor, pongamos objetos que pueda manipular o romper sin que suponga un problema (en lugar de dejar revistas nuevas, poner las viejas u otros objetos que sí pueda manipular y dañar) Lo que sí que es cierto, es que el niño necesita hacer estas cosas porque es la manera en que desarrolla habilidades al tiempo de que aprende cómo funciona el mundo que le rodea. 

Cuando vamos a lugares donde no disponemos de entornos amables podemos anticiparnos (llevar sus juguetes favoritos, alguna actividad que le guste para mantenerlo ocupado). Mostrar empatía validando su emoción (entiendo que deseas mucho ese objeto, me encantaría complacerte pero no puedo por...) Ofrecer alternativas más atractivas e inesperadas, apelando a gestos teatrales que llamen su atención para distraerlo e inducirlo a que olvide la frustración cuando no queremos que agarre o haga algo (¡Wow! ¡mira esa muñeca que bella es !!!) Sin perder de vista que no es justo para las criaturas mantenerlas tanto tiempo reprimidas impidiendo que satisfagan sus necesidades naturales de movimiento y exploración. En ese caso somos los adultos los que debemos limitar nuestra autocomplacencia a favor de las necesidades del niño, haciendo visitas breves u optando por otros lugares donde estar más cómodos con los niños. Llegará el momento en que crecerán y entenderán las reglas, y perderán interés por los adornos de la casa.

Si acompañamos respetuosamente y no creamos interferencias a través de intervenciones represivas o exigencias desmedidas, llegará la edad (alrededor de seis a siete años) en que los niños desarrollan la madurez y las herramientas para adaptarse mejor o por más tiempo a las exigencias adultas. Aunque nunca debemos perder de vista que aún siguen siendo niños y que merecen  lugares amables donde ejercer su infancia a plenitud.



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martes, 30 de septiembre de 2014

#TallerCrianzaRespetuosa 25 de OCtubre en Caracas

TALLER CRIANZA RESPETUOSA
cambiando el paradigma de crianza 
para la construcción de un mundo más amable
25 DE OCTUBRE
INSCRIPCIONES ABIERTAS
HORARIO: 9:00 AM-1:30PM
Inversión: Bs 630 por persona 

Dictado por Berna Iskandar, periodista, madre, blogger, divulgadora de temas de crianza, paternidad, maternidad y derechos de infancia y adolescencia enmarcados en el desarrollo humano sustentable.  Primer premio concurso de bloggers 2013 sobre Desarrollo Infantil, otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Conductora y productora del programa Conoce Mi Mundo  en la Emisora Cultural de Caracas 973FM, único en los medios venezolanos   enteramente dedicado a promover crianza en cultura de paz, desde el 2006.

 
La calidad de la crianza, no es un tema menor, ni un problema más que atender, es el epicentro de los problemas humanos y sociales y debe importar a todos, hombres y mujeres, seamos o no padres o madres. De cómo criamos hoy a nuestros niños y adolescentes, dependerá que construyamos un mundo más violento, con más cárceles y hospitales o un mundo más humanizado.
Padres y madres hacemos lo mejor que podemos con lo que sabemos, pero a veces necesitamos nuevos referentes de ayuda para comprender y conocer mejor el mundo de los niños y adolescentes, entender el porqué de su comportamiento, qué esperan o cuáles son sus necesidades legítimas, para basarnos sobre expectativas realistas que permitan facilitar el buen trato, el vínculo y la asistencia durante el proceso de formación y crianza.

Algunos temas a desarrollar serán: Estilos de crianza; Las etapas en el proceso evolutivo y sus distintas necesidades; Principios y herramientas para el buen trato hacia los niños y adolescentes; Límites y disciplina humanizada y formas de violencia visibles e invisibles (reconocer, prevenir, sanar).


Para inscripciones escribe a  conocemimundo@gmail.com

  
NUESTRO CORREO Y REDES SOCIALES
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Instagram: @conocemimundo

ESTE TALLER ES POSIBLE GRACIAS AL APOYO LOGÍSTICO DE ASOCIVIL ANANDA



  









Nota: Mamás en lactancia pueden asistir con sus bebés. La inscripción es válida sólo para este evento en la fecha señalada.


TALLER CRIANZA RESPETUOSA 
EDICIÓN ESPECIAL DÍA ENTERO AFORO REDUCIDO

CHUAO, CARACAS 14 DE JUNIO

  8:30AM  A 5:30PM 

EN ESTA EDICIÓN ESPECIAL DE NUESTRO TALLER CRIANZA RESPETUOSA DEDICAMOS MÁS TIEMPO PARA EXTENDERNOS  EN LOS TEMAS Y ATENDER CON MÁS HOLGURA LA INQUIETUD DE PARTICIPANTES

DICTADO POR  BERNA ISKANDAR

ORGANIZA CENTRO DE PSICOTERAPIA MS

INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES: 

MARIANELLA SAMBADE

Correo: centro.de.psicoterapia.ms@gmail.com

Celular: 0414 3296534


Con Elí Bravo en Inspirulina Radio, hablamos sobre Taller Crianza Respetuosa 


ALGUNOS TESTIMONIOS DE ASISTENTES AL TALLER CRIANZA RESPETUOSA

GRACIAS!
No sé si nos recuerdas, una pareja al fondo del salón con una bebé, nos fuimos al comenzar la ronda de preguntas, en principio por un  imprevisto que se nos presentó, pero principalmente porque yo estaba a punto de romper a llorar, simplemente no podía contener la tristeza y la rabia que se despertaron durante esa mañana.
Pasé un par de días muy callada, repasando episodios de mi propia infancia y lo peor, dándome cuenta de que las mismas acciones que me marcaron de niña, las estaba repitiendo al pie de la letra con mis hijas, estaba tan avergonzada conmigo y con ellas!
Cuando nos presentamos comentamos que teníamos (además de la bebé) una niña "perfecta" y otra niña "rebelde" la cual nos dificultaba mucho las cosas, con el pasar de los días noté la ignorancia en esas etiquetas, noté que mi niña "perfecta" era capaz de callar sus propios deseos solo para complacernos, note que le costaba muchísimo ser sencillamente una niña sin tener que ajustarse a nuestras expectativas, con horror vi el daño que sin saber le causamos.
Y en cuanto a la "rebelde", bueno, ya tú conocerás ese escenario... no era ella quien se portaba mal, éramos nosotros quienes no sabemos reaccionar ante ella, lo que antes percibía como insolencia ante  "mi autoridad", no es mas que determinación, esta señorita es de una entereza y una valentía admirables!
Ahora las veo definitivamente desde otra perspectiva, son seres humanos con fortalezas y debilidades, como  todos, como yo!
Quería contarte el gran cambio que iniciaste en mi, en mi hogar, en mi familia. No todo es perfecto, pero si se respira otro aire, ya la impaciencia y los gritos no forman parte del menú diario, hacemos un esfuerzo consciente por escuchar y actuar dentro de lo que llamamos calma. Y oh! sorpresa! las niñas se están conduciendo en consecuencia con esto, ya casi desaparecen las pequeñas tormentas cotidianas: hacer las tareas, bañarse, comer, vestirse.... todo se hace en cooperación, empatía y amor.
Ya "la niña perfecta" está dando señales de que se quiere liberar de ese molde que le impusimos, llora, se queja y está en la búsqueda de lo que de verdad le gusta. Parece raro, pero me encanta verla expresando su inconformidad, nunca antes lo había hecho! Y "la niña rebelde" se muestra increíblemente empática, con un sentido de la justicia muy desarrollado, actuando siempre dentro de esta ética muy suya y tan necesaria en el mundo.
Aún estamos en proceso de cambio, supongo que nunca termina... Sin duda estamos mejor, mucho mejor que antes!

INFINITAS GRACIAS! INFINITAS BENDICIONES Y SALUD PARA TI Y EL MOTOR DE CAMBIO QUE IMPULSAS!
Un gran abrazo y siempre agradecida!
LL


-Estuvimos en tu taller esta mañana. Quiero agradecerte por la información brindada. Lamento no haberte conocido antes.  Moviste en mí muchas cosas y me sacaste lágrimas pero bueno, nunca es tarde y lo importante es que pongamos en práctica todo por la felicidad de nuestros pichurrines. .
Te deseamos mucho éxito. Y grandes bendiciones.

Yanelis 


-Buenas tardes Berna,  te escribo en ocasión de comentarte mis impresiones sobre el taller de hoy. En líneas generales me encantó, realmente te felicito por atender esta necesidad tan poco abordada, como es la de abrir espacios para que padres podamos aprender y compartir experiencias. Entiendo lo titánico de tratar de condensar tanta información en tan poco tiempo, pero creo que logras el objetivo de, en primer lugar, fortalecer esa confianza hacia el instinto y luego el de generar en nosotros muchas preguntas que nos hacen, luego del taller, repreguntarnos, replantearnos y elaborar nuevas formas de hacer las cosas o fortalecernos en cómo las venimos haciendo.
Mil bendiciones para ti
Nalia

-Buenas Noches Berna !
Gusto en saludarte, el taller que asistí el día sábado 25 de mayo me gusto mucho, buscaba una orientación o ayuda  para encontrar la mejor manera de tratar a mi hija sin gritos , mandatos , castigo entre otras cosas.  Gracias a la valiosa e interesante información que nos dio en su taller ahora más que nunca es donde debo valorar cada instante que esté con mi hija. A veces por querer hacer las  cosas apresuradas dejamos a un lado  estar   con nuestros chiquitos, creo que el día a día que llevamos actualmente hace que seamos padres que incomprendemos,  sólo pensamos en nosotros , es como usted bien lo hizo saber  "hay que ponerse en el zapato del otro".  Agradecida por su taller fue excelente me gustaría hacer otro referente a otros temas de ayuda para nuestros chipilines .
Sin otro particular queda de usted,
Anahia 

-Estoy feliz de haber asistido y agradezco tu trabajo de divulgación. Mientras hablabas podía identificar cosas que he visto y escuchado en mi familia y me alegra iniciar el camino para romper tantos patrones secretamente violentos y darle a mi bebé la mejor crianza posible. En general la jornada cubrió mis expectativas, aunque esperaba mayor interacción, pero evidentemente el contenido era bastante extenso y no es fácil cuando las intervenciones refieren a situaciones personales puntuales.
El que incluyeras evidencia científica creo que fue determinante para que mi esposo, Erwin, tomara en serio el asunto y además de interesarse, empezara a reflexionar sobre su experiencia con sus hijas mayores. Un gran exito en lo que a mí concierne.

Te sigo leyendo
Saludo
Nereyvic

-El taller excelente; desde la llegada de mi loquita a mi vida ( hace 14 meses) después de salir de la etapa abrumadora de los primeros meses, decidí poner todo de mi parte para ser una buena mamá. El día del taller me di cuenta que no me había equivocado en asistir, supe que quizás voy por el camino más correcto para salir de la matrix y no seguir con los patrones de crianza con los que crecí; fue enriquecedor ver tantos padres en la misma onda que mi esposo y yo, y salí realmente convencida del hecho de que mientras más padres asistan a este tipo de talleres y realmente internalicen la importancia de la crianza  respetuosa, algún día tendremos una sociedad de hombres y mujeres más seguros, felices y capaces; lo que redundará en una mejor sociedad que tanta falta nos hace.
Sigue en tú lucha por los loquitos bajitos
Saludos
Maru  


-Me sentí muy complacida al encontrar un espacio de diferentes mamás, con una misma meta: criar de la mejor manera, con amor y respeto siempre. Pudimos no sólo nutrirnos de nuevos conocimientos sino que pudimos intercambiar experiencias para enriquecer la teoría y sentirla más al alcance. Ser madre es tan diverso y único que es difícil crear un sólo patrón... pero con referencias, consejos, ideas creativas podemos amasar esa información y cocinar para luego digerir algo tan rico como lo es todo lo que se hace desde el corazón.
Me encantó que la merienda pudiese ser compartida con nuestros hijos ( los que los llevamos) y los que no, pues fue un buen momento para una merienda saludable.
Todavía estoy digiriendo mucha de la información y estoy ansiosa de reunirme con personas que conozco para retransmitir toda esta belleza de la Crianza Respetuosa y por supuesto recomendar a los que quieran la información de primera mano a que asistan a tu próximo taller.
Un fuerte abrazo y gracias,

Gizeht  


-Apreciada Berna, el día sábado en tu taller, me sentí más segura de querer criar a mi bebé de una manera respetuosa. Me ha costado muchísimo lidiar con mi familia desde que nació Fabian. Al principio por ser primeriza me dejé llenar la cabeza de cuentos y sólo le di pecho a mi bebé por 3 semanas, porque "no lo alimentaba lo suficiente", "casi no me salía", "no podía pasar 30 minutos pegado a cada pecho". Todos los días me arrepiento de haber sido débil en ese aspecto.
Ahora sé lo que quiero para mi hijo, sé lo que esta bien para él, y soy más fuerte al defender mi postura.
Muchísimas gracias  
Saludos
Johanna


-Hola Berna,
Quiero agradecer el curso de hoy que nos permitió aprender un poco más sobre la crianza respetuosa o de apego. La verdad sirvió para afianzar lo que ya venimos practicando desde el nacimiento de nuestra hija, para reflexionar acerca de nuestra propia crianza, nuestros miedos, dolores ... Falta mucho por aprender, por buscar, por leer y, por supuesto,  por aplicar. Pienso que  lo más importante es que sabemos que estamos haciendo lo correcto, que queremos un cambio en la forma de criar a nuestros hijos y, que  poco a poco vamos a cambiar paradigmas que están muy arraigados desde hace años en nuestras consciencias y en la de muchos otros que están a nuestro alrededor.
Gracias de nuevo, un abrazo,
Ariane 


-Hola! Buen día, hoy es un día diferente para mí. Desde ayer comprendí muchas cosas que hacia tiempo le estaba buscando repuestas... Estoy muy contenta que alguien haga algo por el respeto hacia los niños. Tú has cambiado el paradigma con tus aportes, te felicito por eso  y te agradezco que me informes de todos los talleres que hagas, libros que me sirvan para ayudar a multiplicar...

Un fuerte abrazo. 
Grettel 

-Buenas tardes  Berna,
Primero quiero felicitarte por trabajar en esta hermosa labor, ayudar y orientar a todo aquel que tiene un bebé, niño, niña a su cargo, por acercarnos un poco más a nuestro propio instinto, confiar en nosotros como madres y padres, romper esquemas dañinos, defender a nuestros hijos e hijas de todo aquello que pueda ser violento para ellos. Particularmente muchas gracias, aprendí a ponerme en los zapaticos  de mi hija y ha sido maravilloso, con sus 2 añitos nos entendemos de maravilla, claro con su días difíciles pero al final todos los tenemos y cuando eso pasa ¿qué queremos? Lo que queremos es recibir un buen abrazo... Un millón de gracias y bendiciones...
Gabriela 

 
Estimada Berna,

Primero que todo mil gracias por compartir tus conocimiento y tu pasión por la crianza respetuosa, ha sido para nosotros un aprendizaje reflexivo en el que andamos sumergidos luego de escuchar toda tu sabiduría, cada día que pasa vamos comprendiendo y asimilando el rol tan importante que tenemos y lo que significamos para  nuestra pequeña de 15 meses.

Nos encantó la dinámica del taller el contenido y quedamos ansiosos por más!! Estaríamos muy a gusto de seguir participando y acompañarte de nuevo en este tipo de actividades futuras, no dudes en agregar nuestros correos a tu base de datos de fieles creyentes de que este mundo será mejor el día que nosotros hagamos lo que nos corresponde, empezando por nuestros pequeños.


Saludos cordiales
María A  y Carlos E

Hola Berna,
Que dicha haber asistido a tu taller de Crianzas Respetuosa!!!
Tengo tres años leyendo a los autores que citaste en el taller y practicando la crianza con apego con mi bella hija, y con toda la información que manejo. Tu energía y entusiasmo sobre este tema me han llenado y hecho reavivar las fuerzas para continuar este camino... el camino del corazón. A veces las rutina, la situación, las emociones cargadas y principalmente las críticas, me han hecho dudar de este camino que emprendí, pero escuchándote se me han abierto nuevas ventanas llenas de genuina felicidad y esperanzas.
Qué orgullo saber que en  Venezuela también hay personas que están liderando, apoyando y sustentando este modo de vida. Felicitaciones!!!
Mil gracias 
Evelin

miércoles, 10 de septiembre de 2014

A mi me criaron así y soy una persona de bien


Decimos: gracias a que mi mamá me pegaba y me castigaba, ahora soy una persona de bien. Pero no vemos que el mundo está lleno de personas de bien medicadas para poder dormir.

Decimos: a mi me pegaron y doblegaron mi carácter incivilizado de niño, ahora soy una persona de bien. Pero no vemos que el mundo está lleno de personas de bien que ven con naturalidad la crueldad de pegar a niños indefensos.

Decimos: gracias a que mis padres me dieron correazos, me castigaron y aplicaron férrea disciplina soy una persona de bien. Pero no vemos que el mundo está lleno de personas de bien víctimas de depresión (Pandemia Mundial)

Decimos: menos mal que mis padres me pegaron y castigaron porque yo si que era tremendo, un niño terrible,  y gracias a eso soy ahora una persona de bien. Pero el mundo está lleno de personas de bien padeciendo neurosis,  desiertos afectivos y  cuyas vidas discurren en una sucesión de accidentes emocionales.

Decimos: Más de una vez mis padres me dieron mi jalón de orejas y me dejaron llorando para que aprendiera a respetar y gracias a eso soy una persona de bien. Pero no vemos cómo el mundo está lleno de personas de bien incapaces de resolver los conflictos sin violencia.

Decimos: gracias a que mis padres me pegaron y castigaron, soy una persona de bien. Y no nos damos cuenta de que el mundo está lleno de personas de bien enganchadas a distintas adicciones. Gente de bien que somatiza y se enferma como única salida posible al trauma infantil no registrado conscientemente.

Así nos criaron y así criamos los terrícolas,  y somos “personas de bien” llevando a este planeta hacia un  auténtico desastre ecológico…

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miércoles, 12 de febrero de 2014

Diez alternativas respetuosas para introducir límites en la crianza





Siempre existen alternativas respetuosas para educar a nuestros pequeños en el reconocimiento de los límites connaturales de la convivencia. A menudo son aproximaciones que exigen al adulto cuidador o educador mayor conexión, disposición y compromiso emocional, esfuerzo que no debemos escatimar si queremos   conducir  a nuestros pequeños en el proceso de socialización a través del amor y el respeto a su integridad como personas.  Hoy les traigo diez de ellas. Espero les sirvan de ayuda. 

·      Observa si es posible adaptar los límites del entorno a las necesidades del niño, y si es así ¿por qué no hacerlo? En lugar de forzar al niño para que se adapte a nuestras exigencias y expectativas adultas en todo momento, ¿por qué no adaptar el entorno, la casa y nuestras expectativas a las particulares necesidades del momento evolutivo que atraviesa nuestro hijo?   A fin de cuentas se trata de una transición. Los niños crecen y llegará el día en que podremos organizarnos y organizar las rutinas y la casa en “modo adulto”.  Mientras tanto,  como decía Miguelito, el amigo de Mafalda, ¿de que sirve ser niños si no les dejamos ejercer?  Para ahorrarnos peleas y dolores de cabeza, cuando nuestra hija de dos años despliegue la necesidad de explorar y rasgar las revistas a su alcance en el salón de la casa, retiremos las nuevas y pongamos revistas viejas que sí pueda rasgar. Si los niños necesitan movilidad, explorar, subirse y bajarse de los muebles, dispongamos de un entorno para que lo hagan sin lastimarse y sin que haya objetos de valor que puedan romper o dañar, etc.

·      Tal y como recomienda la psicóloga Violeta Alcocer en su post “Límites coordenadas fundamentales”, ante la necesidad de demarcar un límite a nuestro hijo, en lugar de un no rotundo, casi siempre es viable ofrecer al niño  un “sí pero hasta aquí” (no puedes montar un campamento en medio de la sala pero puedes hacerlo en el patio o en tu habitación) De ese modo además de que evitaremos entrar en guerra con el niño, frente a los límites connaturales e inevitables que plantea la convivencia, le estaremos enseñando que la vida es un vaso medio lleno y no medio vacío de posibilidades.


·      Ser firmes sin ser violentos cuando la situación así lo exija. Si el niño quiere cruzar la calle solo, si le va a pegar al hermano, si quiere agarrar el cuchillo carnicero, si va a romper los adornos de la casa de la vecina, si se quiere tomar la botella de cloro, si quiere poner patas arriba el estante del súper mercado cuando vamos de compras, si se va a subir al balcón o al quicio de la ventana, no lo dejamos. Lo contenemos sin violencia mientras le decimos que no y le explicamos porqué. Insisto, para ello no hace falta castigar ni pegar.


·      Ofrece alternativas en lugar de ordenar. En vez de decir "ve a bañarte ahora mismo",  podemos preguntar si prefiere bañarse antes o después  de comer. Dejarle elegir permite al niño sentirse respetado. Dar órdenes los condiciona a la sumisión o a la lucha de poder.

·      Podemos elegir mostrar los límites de un modo empático y compasivo. En lugar de regañar y castigar, reconoce el deseo del niño aunque no lo puedas complacer (entiendo que estés aburrido y que quieras ir  ahora mismo al parque, me encantaría complacerte, pero en este momento no podemos ir por…) Esto hará que el niño se sienta amado y tomado en cuenta con lo cual le ayudaremos a atravesar mejor la frustración.

·      Conectarnos y estar atentos a las necesidades del niño para satisfacerlas oportunamente y prevenir que las pida a través de conductas que luego catalogamos de mal comportamiento. Ejemplo típico: Carlitos de cuatro años necesita que su papá lo vea, le hable, juegue con él. Carlitos se lo pide varias veces de diferentes formas a su papá, pero su papá no escucha porque está ocupado leyendo la prensa o atendiendo el  celular.  Carlitos se queda jugando solo y sin querer rompe el jarrón de cristal con la pelota.  Entonces su papá deja todo lo que está haciendo y voltea para regañarlo o pegarle, porque asume que Carlitos “necesita límites y disciplina”. Pero  no vio que lo que Carlitos necesitaba genuina y originalmente era mirada, comunicación amorosa, presencia, vínculo. Con lo cual Carlitos aprendió que  solo rompiendo el jarrón, logró obtener la mirada de papá. Cuando reconocemos y cubrimos oportunamente las necesidades legítimas de los niños,  impedimos que salgan por la puerta trasera.

·      En el momento en que mi necesidad se encuentra con la del otro, podemos establecer límites a través del acuerdo y la negociación. Así como los padres estamos dispuestos incondicionalmente a acompañar  y adaptarnos a las necesidades de nuestros hijos, a determinada edad en la que ya han adquirido la madurez necesaria, es deseable mostrarle a los niños que, en ocasiones, los demás también necesitan y esperan ser acompañados y complacidos.  Por ejemplo, si el niño está aburrido y quiere jugar con nosotros, podemos dejar nuestra tarea para ir a jugar con él, explicándole que luego de un tiempo debemos regresar a la tarea pendiente y que esperamos que nos permita realizarla, transando así, por “un ratito tú y otro ratito yo”.

·      Palabrear e informar constantemente lo que sucede alrededor del niño, lo que sí podemos hacer, lo que no y porqué. Decir con respeto y paciencia lo que esperamos de él o de ella las veces que sea necesario (eso no lo podemos tocar porque quema, no pegamos ni mordemos a los demás porque hace daño y duele mucho, ahora vamos a cruzar la calle y debes tomarme de la mano porque es peligroso ir solo…). La psiquiatra infantil Francoise Dolto,  enunciaba que sin importar lo pequeño que fuera y al margen de que maneje o no el lenguaje verbal, un ser humano tiene la misma capacidad de comprensión desde que está en el vientre de la madre hasta el día de su muerte.  Si confiáramos en las capacidades intrínsecas y habilidades innatas de los pequeños para co-producir  y construir progresivamente el modo en que enfrentan, asimilan, se adaptan según su propio ritmo y necesidades particulares a los límites inherentes de la coexistencia en sociedad, si respetáramos y reconociéramos su integridad como personas, informaríamos al niño sobre dichos límites en lugar de ordenarles  e imponerles.

·      Una forma de desplegar límites respetuosamente es procurando un entorno seguro. Los niños menores de dos o tres años no tienen aún la madurez necesaria para recordar y mantener reglas. No podemos esperar que asuman instrucciones tales como  no meter objetos en el toma corriente o no abrir los estantes de la cocina donde hay cuchillos o no subir y bajar solos por las escaleras. Tenemos que poner seguro a los estantes, tapar los tomacorrientes o enchufes, cerrar el paso hacia las escaleras con barandas de seguridad.

·      Educar con el ejemplo. No le podemos pedir a nuestro hijo que no pegue o grite a su hermano si nosotros le pegamos y gritamos a él. No podemos exigir a nuestra hija que se cuide y se respete a sí misma,  si no la respetamos o no nos respetamos y cuidamos a nosotros mismos. Bien lo dice el pediatra y autor Carlos González “No podemos pretender que los niños tengan unos valores que la mayoría de los adultos no han asumido.”

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·      Infancia, educación emocional y límites, vía mentelibre.com

 
 
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