CRIANZA EN CULTURA DE PAZ

Conocer , comprender y respetar cada etapa evolutiva y necesidades legítimas de los niños y adolescentes. Reconectar con lo mejor de nosotros mismos. Transitar hacia el lindo horizonte de un mundo más humanizado.

lunes, 11 de mayo de 2020

La temperatura ideal para tu hijo sin gastos extras de energía

La temperatura ideal para tu hijo 

sin gastos extras de energía




Descubre cuál es la temperatura ideal para tu hijo sin tener que hacer gastos extras de energía para conservarla en las mejores condiciones.

Te enseñamos a conseguir la temperatura ideal en casa durante el día (20 o 24 grados) y también por la noche (20 grados) si actualmente tienes hijos pequeños o bebés. Además, si sigues nuestras recomendaciones sobre consumo energético podrás conseguirlo sin gastos extras en las facturas de energía del hogar aumentando el confort general para la convivencia en familia.

Mejora las condiciones de tus facturas de energía 

Si nunca has cambiado de compañía para la luz o el gas natural es probable que tengas los servicios contratados con una empresa que no te esté proporcionando el mejor precio o las mejores condiciones y estés perdiendo dinero. Por otro lado, lamentamos decirte que contratar los dos suministros en un mismo contrato tampoco es lo más económico según la OCU, por lo que la tarifa de luz y gas de Endesa que unifica estos dos servicios no aporta ninguna ventaja a los clientes. Si quieres contratar ambos tipos de energía con Endesa puedes seleccionar una tarifa de luz por separado de la tarifa de gas y ser el titular de ambas.
También se recomienda contratar una tarifa de luz con discriminación horaria personalizada para que se adapte a las rutinas de consumo de cada familia.
Para esto existe el comparador de tarifas, que te permite encontrar las mejores propuestas actuales teniendo en cuenta los precios y condiciones vigentes. De este modo, podrás comparar el precio del kWh con Iberdrola de todos sus planes del mercado libre, teniendo en cuenta las diversas opciones de discriminación horaria que se pueden aplicar en función de tu perfil de consumidor. Recuerda que puedes repetir periódicamente esta comparativa y cambiarte de tarifa cuando lo consideres oportuno porque dicho precio del kWh de luz con Iberdrola no es permanente y cambia una vez al año, cosa que ocurre en todas las comercializadoras del mercado libre para atraer nuevos clientes, a excepción de la tarifa PVPC que aplica un precio del kWh para toda España válido solo para el día de hoy y se actualiza diariamente.

Soluciones para conseguir y mantener la temperatura ideal 
Cuando hay niños en casa es muy importante contar con las mejores condiciones climáticas en el domicilio y respetar los estándares de temperatura recomendados por los expertos para garantizar el buen estado de salud de los más pequeños. Por esta razón te proponemos aplicar en la medida de lo posible los siguientes consejos:

-       Usa sistemas de aislamiento térmico: para conseguir la mejor temperatura con el mínimo gasto de energía. Para ello puedes instalar dobles ventanas de PVC, suelos de madera, revestimientos aislantes y emplear pintura térmica con tonos claros y neutros sobre todo en la habitación de los más pequeños.
-      Decora la habitación de tu hijo con elementos aislantes: además de ayudarte a crear un ambiente infantil sirven para eliminar los puentes térmicos que facilitan la fuga de energía. Para ello: coloca cortinas de tejido natural, paneles aislantes decorativos, pegatinas y vinilos en paredes en los dormitorios de los niños.
-       Emplea accesorios y elementos decorativos para eliminar los puentes térmicos: alfombras, tejidos, material aislante para la caja de la persiana, burletes, juntas y barredores bajo puerta. De este modo podrás conservar la temperatura ideal en cualquier época del año sin gastar energía extra.
-       Regula la cantidad de luz natural en el cuarto de tu hijo: haciendo un correcto manejo de las persianas, toldos y cortinas para aprovechar al máximo la entrada de luz natural evitando que se recaliente la estancia en verano. Asimismo, debes colocar bombillas LED de bajo consumo con un nivel de potencia y un tono de luz apropiado para una habitación infantil.
-       Sustituye tus antiguos aparatos de climatización: cuando son modelos viejos gastan mucha energía y no cuentan con funciones prácticas el encendido y apagado automático, control inteligente de la temperatura... 
-      Recurre al colecho: consiste en dormir con los peques en una habitación conjunta durante los primeros meses-años de vida. Permite beneficiarse mutuamente porque al compartir habitación se fomenta el uso responsable de recursos energéticos en un solo espacio. Si quieres saber más sobre las ventajas del colecho sobre el sueño infantil visita este vídeo.

Recuerda que la temperatura ideal para cada estación del año dentro de una vivienda es de: 20 o 21 grados cuando es de día y de 15 a 17 grados en horario nocturno cuando solo viven adultos pero en el caso de tener niños muy pequeños o bebés en casa se recomienda de 22 a 24 grados por el día y 20 de noche.



viernes, 10 de abril de 2020

A quienes llevan las riendas del sistema educativo



En estas circunstancias de encierro lleno de incertidumbre y amenazas reales e imaginarias de toda índole que afectan no sólo la salud física sino tantas esferas de nuestras vidas a la vez, socavando constantemente nuestro equilibrio vital, encontrándonos sin recursos internos ante tales desafíos, puedo ver a personas, como mis hijas por ejemplo, que logran mantenerse en equilibrio gracias a la práctica de yoga avanzada que pueden hacer por sí mismas sin depender de una clase porque se han formado previamente en esta disciplina durante años. Entonces me pregunto ¿qué cuernos se cree desde el sistema educativo que van a perder los niños incluso desde el preescolar si no se sientan en sus casas como si fuera el salón de clases cada día 4, 6, 8 horas a recibir contenidos telemáticos, y luego seguir haciendo una cantidad de deberes y tareas —que ni siquiera sería capaz de sostener un adulto mucho menos bajo estas circunstancias— metiéndoles además presión constante con supervisiones y seguimientos exhaustivos ante la amenaza de perder “objetivos inaplazables” o de perder el año escolar si no se pliegan a los rígidos mandatos del sistema?.  

En lugar de seguir respondiendo a una estructura establecida por inercia como hámsters en su rueda, me parece un buen momento para parar a hacernos preguntas: ¿cuánto de lo que hemos aprendido en el sistema escolar mayoritario sirve hoy real y efectivamente para nuestro desempeño en la vida y en nuestras carreras profesionales? Ni el 10% dicen los expertos. ¿Vale la pena seguir amargando las infancias de nuestros niños?, ¿para qué?, ¿para que a la hora de la verdad solo cuenten con los recursos internos que han logrado desarrollar gracias a su propio interés, motivación y curiosidad de aprendizaje, y en el mejor de los casos apoyados por padres o tutores excepcionales que les facilitan espacios y recursos al margen de una escuela que lejos de favorecer impide desarrollar destrezas y competencias en aquello que de verdad importa?. Lo del Yoga es un solo ejemplo, pero hay tantos más.


Ahora mismo en una coyuntura sin precedentes para la historia de la humanidad, todos estamos aprendiendo muchas lecciones juntas en poco tiempo. Ahora mismo, los estudiantes no necesitan aprender algoritmos, ni raíces cuadradas, necesitan aprender más sobre gestión vital en momentos de crisis, aprender más sobre el propio potencial individual de recursos internos, aprender más sobre el potencial colectivo como especie gregaria para preservar nuestra sobrevivencia, comprender en la práctica cómo la dinámica de la cooperación en armonía con nuestros ecosistemas favorece nuestro desarrollo como especie, necesitan aprender a relacionarse mejor con el medio ambiente, a cuidar la alimentación, la salud de manera preventiva para favorecer un sistema inmunológico sano y fuerte en lugar de depender de fármacos y tratamientos sanitarios para mantenerse vivos hasta los 80 años o más. Estamos ante una cantera inagotable de recursos de aprendizajes mucho más relevantes ahora. Es un despropósito seguir desaprovechando esta oportunidad única en e afán de seguir con el mismo programa educativo centenario desde casa como si nada estuviera pasando.

Berna Iskandar
Divulgadora y asesora de crianza alternativa 
Blog: www.conocemimundo.com
Instagram: @conocemimundo
Twitter: @conocemimundo


martes, 4 de febrero de 2020

Comunicaciones tóxicas en la crianza, una forma naturalizada de abuso





No es necesario llegar a pegar, ni siquiera llegar a gritar para ser violentos con nuestros hijos. Transmitirle miedo, culpa, criticarlos, compararlos, ridiculizarlos, invalidar sus percepciones y reclamos, puede hacer tanto o más daño. Es preciso registrar los modelos tóxicos de comunicación que los adultos hemos internalizado y repetimos automáticamente con los niños a nuestro cargo.


Berna Iskandar
Divulgadora y asesora de crianza alternativa 
Mis actividades vigentes en https://www.conocemimundo.com/p/actividades.html
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jueves, 12 de diciembre de 2019

Los niños duermen como necesitan



¿Cuánta distancia existe entre lo que te han hecho creer sobre sueño infantil y la realidad? Infórmate bien, antes de tomar decisiones que comporten interferencias en el desarrollo saludable de los niños a tu cargo.



Berna Iskandar
Divulgadora y asesora de crianza alternativa 
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martes, 26 de noviembre de 2019

10 consecuencias devastadoras que provocaron tus padres al pegarte



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En pleno siglo XXI  es un anacronismo rocambolesco llamar castigo físico infantil a lo que debería llamarse, con todas sus letras, maltrato infantil.  No hay forma de pegar a un niño que no resulte maltrato o abuso. Siempre que se pega a un niño o niña es abuso y es maltrato infantil. No existe intención (educar, corregir, hacer entender, mitigar conducta no deseada…) ni intensidad (una palmadita sin trauma físico o con moretones o lesiones graves) que justifique pegar o que le quite rigor a la acción de pegar a un niño. Golpear a un niño o niña siempre es abuso, como lo es cuando ocurre entre adultos, como lo es cuando un marido golpea a su mujer, como lo es cuando un jefe le pega al empleado, como lo es cuando un ciudadano le pega a otro.

Si aún nos quedaran dudas sobre el hecho de que pegar a un niño o niña es inadmisible bajo todo punto de vista ético, moral, físico, metafísico… veamos a continuación algunas de muchísimas consecuencias devastadoras que nos han provocado nuestros padres al pegarnos, y que provocas ahora a tus hijos cuando les pegas “para educar” o por cualquier otra razón:

• El llamado castigo físico infantil provoca rebeldía y conductas de riesgo. Muchos progenitores observan que sus hijos logran detener la conducta no deseada en el momento, pero luego se tornan más agresivos, aumentando las conductas disruptivas, rabietas, agresiones a otros y autoagresiones.
• Provoca retraimiento, miedo, sumisión indefensión aprendida. Al ser golpeados por sus progenitores, no se atreven a confiar en ellos para pedir ayuda cuando quedan expuestos a riesgos como el abuso sexual infantil.
• Promueve la mentira infantil. Los niños que son golpeados o castigados mienten por temor al abuso de sus padres.
• Provoca problemas sexuales. El daño ejercido con golpes sobre el cuerpo de un niño o niña por la persona que más ama y que debería protegerle, se relaciona con perversiones o trastornos como supeditar las relaciones sexuales a hacer o hacerse daño, con la obsesión por el placer sexual, la anorgasmia y la eyaculación temprana.
• Provoca tendencia a la depresión, la ansiedad, el consumo de substancias (tabaco, alcohol, drogas ilegales, fármacos).
• Provoca insensibilidad en el propio cuerpo como mecanismo de defensa para no percibir el dolor físico y emocional del abuso, lo cual conlleva a desconectarse de las sensaciones de hambre, cansancio, exceso de consumos de comida, de substancias, sobre dosis de drogas…
• Los niños y niñas aprenden que cualquiera (inclusive él o ella misma) puede abusar de su cuerpo, que pueden dejarse abusar por quienes consideren más fuertes o que pueden abusar a quienes consideren más débiles.
• Provoca la normalización del abuso infantil. Cuando hemos sido abusados recibiendo palizas y golpes de nuestro padre o madre, por lealtad a ellos, terminamos creyendo que el maltrato físico es admisible como herramienta para educar o vincularnos con los niños.
• Provoca que los hijos e hijas rechacen los valores familiares y abandonen tempranamente el hogar.
• Provoca daños en el desarrollo de la zona del cerebro que gestiona las emociones y el estrés, condicionando caracteres explosivos, agresivos con discapacidad para las funciones reflexivas.

¿Has vivido o sufrido alguna de las consecuencias que acabo de enumerar? La próxima vez piénsatelo dos veces antes de decir la famosa frase “mis padres me educaron con golpes y no estoy traumatizada o traumatizado”.


Berna Iskandar
Divulgadora y asesora de crianza alternativa 
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viernes, 20 de septiembre de 2019

Seis principios de la Crianza Respetuosa

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Por Berna Iskandar @conocemimundo

No importa si ha sido en África hace cincuenta mil años o en el Tíbet cuatrocientos años antes de Cristo o  si fue hace dos minutos en Madrid o en el eje cafetero de Colombia. Un niño siempre nace con el mismo patrón biológico,  las mismas necesidades instintivas, básicas que demanda un estilo de crianza congruente para satisfacerlas y garantizar, en primer lugar,  su sobrevivencia y por ende la de la especie humana.  En segundo lugar, el despliegue de su salud mental y física presente y futura.   

Sin embargo, en lugar de privilegiar crianzas centradas en las necesidades de las crías,  seguimos prácticas construidas por la cultura con el objetivo de favorecer las demandas del sistema productivo y competitivo dominante en nuestra civilización.  



Para mí la crianza respetuosa es un estilo que invita a retornar hacia las prácticas de cuidado y atención que responden a nuestro diseño original.  

La lista de los seis principios de la crianza respetuosa que comparto a continuación, sin pretensiones de ser exhaustiva, recoge a partir de mi experiencia a lo largo de más de veinte años como investigadora y divulgadora de este tema, lo que considero son las bases fundamentales de este nuevo paradigma de crianza. 

1.     Horizontalidad: Privilegiamos relaciones basadas en un modelo paritario, en lugar de relaciones verticales de dominio y sumisión lamentablemente muy naturalizadas entre adultos y niños. Tratamos a los niños como nos gustaría ser tratados. No haríamos al niño lo que no nos gustaría que nos hagan.  La autoridad es ganada.   No  imponemos la autoridad mediante el miedo, las amenazas o coerciones. Los niños y niñas otorgan la autoridad a los progenitores y adultos de referencia. ¿Y cómo la ganamos?, ofreciendo un trato respetuoso, dando el ejemplo, demostrando que sabemos de lo que hablamos, que pedimos cosas razonables, viables, con sentido, que escuchamos y amamos incondicionalmente a nuestros hijos, que pueden confiar en nosotros.   

2.     Empatía: La empatía surge de un sistema orgánico biológicamente establecido en los seres humanos para regular nuestras relaciones, y se favorece o se interfiere según se reciba o no un trato empático durante la crianza, especialmente en los primeros años de vida. Ponernos en el lugar de otros, sentir al otro, complacer, cooperar, ayudar a otros a estar bien,  es una cualidad  que hemos perdido los adultos fruto de nuestras propias infancias reprimidas y mal acompañadas. Ser capaces de sintonizar con el alma infantil de nuestros pequeños, sentirlos, interpretarlos correctamente, reconocer y valorar sus necesidades auténticas sin degradarlas a la condición de capricho, es una condición básica para amarles y criarles como esperan y necesitan.  Los adultos somos responsables a partir de nuestros recursos de madurez emocional, cognitiva y de la autonomía propia de la edad, de ponernos a la altura emocional y física del niño para  sentir y  comprender la lógica emocional infantil.    

3.     Respuesta sensible: En la medida en que seamos consecuentes y coherentes captando las señales y respondiendo a las necesidades instintivas o pedidos incuestionables del niño para ayudarles a retornar al equilibrio, favorecemos el establecimiento de un vínculo de apego seguro. La criatura se sentirá amada,  confiada y cuidada tal y como espera y necesita para desarrollarse bien.  Esta predictibilidad, como lo sustenta la teoría del apego del psiquiatra infantil John Bolwby, comporta un organizador psíquico que determina la construcción de la confianza básica, la seguridad y la autovaloración de las criaturas. Para los niños, la certeza de que cuentan con uno o varios adultos de referencia que los saben interpretar y están dispuestos a prodigar lo que necesitan en todo momento, de forma continua, es requisito para lograr el buen desarrollo de su salud mental presente y futura además de que determina el modo en que luego será capaz de relacionarse con los demás.


4.     Autorregulación: Respetar el ritmo madurativo del niño sin forzar, empujar ni retrasar. El principio de la autorregulación habla del respeto a los tiempos que requiere cada niño para alcanzar hitos de autonomía vinculados a su desarrollo psicológico, biológico, físico, cognitivo, social, como por ejemplo despañalizarse, dormir en solitario sin angustia, escolarizarse sin pasar estrés, traumas y angustias de separación… así como el respeto a sus propios biorritmos de hambre, saciedad, sueño, vigilia, etc.  La autorregulación se facilita en la medida en que los adultos de referencia observamos la señales que el niño manifiesta claramente indicando que está listo para conquistar por sí mismo un nuevo hito de autonomía. Los niños deben sentir que la conquista de cada hito madurativo ha sido fruto de su propio logro y no impuesto por la presión exterior del adulto. Presionarlos y obligarlos a comportarse con una madurez que no les corresponde, con el propósito de que sean independientes o satisfagan nuestras prioridades, comodidad o deseos,  engendra miedo,   culpa,  vergüenza en las criaturas,  pérdida de contacto con su brújula interior, su sabiduría corporal, intuitiva, interfiriendo en el establecimiento de la autoconfianza, el propio poder personal, la sensación de capacidad y la iniciativa de responsabilidad. Criar sin violencia no significa únicamente proscribir gritos, golpes, castigos. Significa también no forzar al niño a pasar hacia etapas para las que no se encuentra maduro.

5.     Límites y normas razonables, no punitivos, gestionados desde los vínculos democráticos, humanizados, respetuosos de los derechos del niño. La crianza respetuosa no propone ausencia de límites y normas, como algunas personas creen. Los límites son inherentes a la vida y están presentes en todos los ecosistemas. Es imposible vivir sin límites porque estos ya están dados.  Lo que nos queda por hacer es elegir la forma de relación en la que los transmitimos: democráticamente, respetando la integridad del niño como persona, o de manera autoritaria,  imponiéndolos mediante el malestar, la represión, el maltrato y la humillación repetitiva. Algo que pocos notan es que la gran mayoría de los comportamientos que valoramos como inadecuados en los chicos, se debe a la falta de conexión y satisfacción oportuna a sus necesidades, y no a la falta de límites. Antes de llegar  a la conclusión de que determinado comportamiento de las criaturas  se debe a la falta de límites y que dichos límites  deben imponerse con represión o negándoles rotunda y sistemáticamente sus deseos o reprimiendo sus pulsiones, la crianza respetuosa invita a hacernos preguntas importantes. ¿Cuándo, a qué edad se comienzan a transmitir límites, normas y hábitos? ¿Cómo lo hacemos? ¿Con qué sentido y propósito? ¿Qué cosas deben o no deben limitarse?  

6.     Formación y autoconocimiento: La autoindagación personal del adulto y la formación transformadora en espacios privilegiados orientados por el nuevo paradigma de crianza, son fundamentales para recuperar o desarrollar recursos emocionales y competencias parentales que nos permitan acompañar a los niños bajo nuestra responsabilidad de un modo más consciente y no violento. Podría decir  que aunque se encuentra al final de la lista,  este no es el menos importante, sino el principio de la crianza respetuosa por el que podríamos comenzar. Por muy buena voluntad que tengamos los padres, es muy difícil mantener el propósito de criar de manera consciente, respetuosa, empática y no violenta, sin antes reprocesar las propia infancia para registrar el modo en que hemos instalado patrones insanos y creencias falsas que ahora repetimos automáticamente con los niños a nuestro cargo.



Berna Iskandar
Divulgadora y asesora de crianza alternativa 
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