CRIANZA EN CULTURA DE PAZ

Conocer , comprender y respetar cada etapa evolutiva y necesidades legítimas de los niños y adolescentes. Reconectar con lo mejor de nosotros mismos. Transitar hacia el lindo horizonte de un mundo más humanizado.
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miércoles, 1 de marzo de 2017

Desmontando falsas creencias sobre sueño infantil y colecho



En torno al sueño infantil y la práctica del colecho o sus modalidades (dormir en cama o habitación conjunta con los niños pequeños) siempre se generan debates fruto de lagunas y ausencia de información veraz acerca de las reales necesidades y procesos evolutivos del niño en las que se basan opiniones mayoritarias sostenidas tanto por profesionales vinculados con atención a la infancia así como cuidadores y familiares... En este resumen de mis historias de Instagram hago referencia a algunos aspectos importantes sobre el tema, con el objetivo de aportar información veraz para desmontar los malos entendidos y evitar las comunes interferencias provocadas en el desarrollo de la salud mental de los niños. 


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miércoles, 23 de octubre de 2013

¿Nacidos para sobrevivir o para ser amados?



 
No existe el pecado original, lo que existe es la herida primal. Ileana Medina


Ya he dicho antes en artículos, en programas de radio y talleres, que entre otros especialistas de la conducta humana, la frecuentemente citada y recomendada autora argentina Laura Gutman, insiste sobre el hecho de que toda forma de violencia pasiva, activa, concreta o sutil  se genera a partir de la falta de calidad en el vínculo durante la crianza. En palabras de la Gutman,  la calidad del vínculo depende de la capacidad de prodigar o no las necesidades que un bebé humano, mamífero, altricial requiere para su desarrollo y que se traducen básicamente en obtener la misma calidad de confort que experimenta  el bebé dentro del útero materno. Es decir, contacto permanente con el cuerpo de la madre, movimiento permanente, alimento permanente, mirada, brazos, consuelo, sostén en continuum. Por ende no es necesario llegar a pegar o gritar. Cuando la madre, el padre o adulto cuidador responsable de la crianza, no es capaz de reconocer y prodigar las necesidades auténticas del niño pequeño, automáticamente lo somete a experiencias sufrientes y violentas.  

Podríamos decir sin miedo a exagerar que ningún  ser humano nacido y criado en esta civilización organizada sobre principios de rigidez y autoritarismo, con modelos de crianzas basados en el adiestramiento y la obediencia,  condicionado sobre la creencia de que un niño se malcría si se le carga demasiado, que hay que dejarlo llorar para que aprenda a tolerar frustración, etc.,  se libra  del maltrato. Nadie o casi nadie se salva de la necesidad de batallar frente a experiencia de infancias hostiles, desplegadas en desiertos afectivos.  Hay que rendirse ante la evidencia: en esta civilización nacemos para sobrevivir y no para ser amados. 

Así las cosas, los seres humanos hambrientos de amor,  terminamos por  aferrarnos a diferentes mecanismos de “salvataje” o de sobrevivencia. En su libro Crianzas, violencias invisibles y adicciones Laura Gutman desarrolla  cuatro de ellos que son básicos:

  1. Violencia hacia fuera: Los niños que echan mano de este mecanismo para sobrevivir, desesperados por obtener lo que necesitan y que no es prodigado por sus cuidadores, aprenden que deben pelear y arrebatarlo. Por tanto devienen en adultos que destruyen al otro. A lo largo de sus vidas siempre encuentran un “otro” que tiene la culpa.
  2. Violencia pasiva: Son las víctimas sistemáticas.  El niño aprende que en la medida en que es fagocitado por la madre o cuidador, en la medida en que reprime sus pulsiones, en la medida en que renuncia a pedir lo que legítimamente necesita, que no reclama su deseo para ser aceptado por el otro,  en esa medida es nombrado, logra mirada y vínculo (“rómpeme, mátame pero no me dejes”).  Luego en su vida presente y futura, basa el vínculo con otro en tanto  que ese otro lo destruye.
  3. Violencia hacia adentro: Se trata del niño que a través de distintas formas pide mirada, brazos, cuerpo materno… sin lograr  penetrar en el radar de sus padres, pero termina haciendo un broncoespasmo y  logra tenerlos a su lado las 24 horas seguidas al lado de la cama en el  hospital. Con lo cual aprende que es así como logra obtener lo que necesita. Entonces “las enfermedades y la debilidad se constituyen en el principal aliado para obtener amor y entrar en el circuito de las relaciones.”
  4. Devorarlo todo: La autora argentina se refiere a las adicciones como otro de los mecanismos de sobrevivencia originado en la carencia de maternaje o calidad de vínculo durante la crianza y que opera incorporando  vorazmente comida, tabaco, alcohol, café, substancias, diversión obsesiva, consumos… intentando saciar necesidades originales (infantiles) no satisfechas.  Aclara la Gutman que todos los seres humanos sufrimos de adicciones en distintos grados.  De hecho vivimos una civilización muy adictiva al punto de que el consumo desmedido entraña un auténtico e inminente desastre ecológico.

Enlaces relacionados

Dos grandes vías de crianza
Para un cerebro sano, mucho amor, mimos y brazos
Crianza con apego y crianza respetuosa ¿son la misma cosa?

 


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viernes, 7 de septiembre de 2012

Soy lactivista


¿Sabían que según declaraciones de UNICEF  un millón de muertes de niños menores de 5 años en el mundo son evitables con lactancia materna? 


¿Sabían que según cifras de UNICEF, un niño que no es amamantado, tiene 14 veces más probabilidades de morir durante los 6 primeros meses?  


¿Sabían que OMS advierte que sólo un tercio de los bebés en todo el mundo reciben lactancia durante los primeros 6 meses? 


¿Sabían que según UNICEF el principal obstáculo para la difusión de la #lactancia materna es la comercialización de sucedáneos de la leche? 


 ¿Sabían que altos representantes de UNICEF han declarado públicamente que si se protegiera a las mujeres de la comercialización agresiva de los sustitutos de la leche materna, más niños sobrevivirían?... 


Por eso y más, soy lactivista, y no quiero ni autorizo que vinculen mi nombre ni mi trabajo o publicaciones, con teteros , biberones, fórmulas,  ni empresas, laboratorios, etc., que no se apegan al Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna establecido por la OMS y UNICEF



Enlaces relacionados
El rapto de la lactancia materna

¿Autorregulación o entrenamiento?

Dulces sueños

La retirada del pañal ¿se enseña o sucede por si sola?

El mito de los niños independientes

@conocemimundo

lunes, 25 de junio de 2012

Dulces sueños

 Diseño de Louma Sader Boujama para Día Mundial del Sueño Feliz


El uno y el otro, el adulto a quien se le ha ido o ha perdido el gran amor y el niño pequeño en la cuna a quien se ha dejado olvidado, berreando hasta que revienta, tienen el mismo problema. Y su desamor, su desamparo, utiliza los mismos circuitos cerebrales. 
Eduard Punset.

Es paradójico que la frase con la que se titula este post, evoque básicamente el momento de dormir a los pequeños. Y digo paradójico, porque la realidad revela frecuentemente que los métodos recomendados por algunos “especialistas”, basados en dejar a los bebés llorando solos en la cuna para entrenarlos a que duerman toda la noche de un tirón, se encuentran bastante extendidos y naturalizados. Yo no sé que les parecerá a ustedes, amados lectores, pero para mí,  la escena de un bebé reventándose en llanto, solito en su cuna, encerrado en la habitación, sin que nadie acuda a consolarlo, con el fin de obligarlo a que duerma toda la noche sin “molestar” a sus padres, nada tiene que ver con sueños dulces. En cambio, sí que se me parece a una escalofriante pesadilla.
Podríamos dedicar unas cuantas entradas en este blog,  para traerles explicaciones sobre el sueño infantil y los innumerables perjuicios que, estos métodos conductistas acarrean a la integridad emocional así como la grave falta que entrañan para la dignidad del niño.  Sin embargo debería bastar con la convicción de que al margen de las tendencias, modas, enfoques, sea que lo recomiende la vecina, algún “reputado” pediatra, el post de la animadora más seguida del país o los programas de súper niñeras en la televisión, existen prácticas que solamente por principio no deberíamos hacer, aunque consigan o no el resultado esperado. Dejar que un niño se desgarre de llanto en una cuna para obligarlo a dormir solo,  es una de ellas.
Ahora bien, como andamos muy cansados, apurados, distraídos como para atender  nuestra sabiduría ancestral o el sentido común que invariablemente nos dicta apresurarnos a coger en brazos y consolar a una criatura indefensa que llora desesperada, necesitamos echar mano a los argumentos antropológicos, psicológicos, éticos y científicos que avalan el hecho de que consolar a nuestros bebés en todo momento,  es lo correcto y lo saludable.
Como lo afirma la psicóloga infantil Rosa Jové en su libro Dormir sin lágrimas,   dormir es un proceso evolutivo que se va adaptando a las necesidades del ser humano”. Desde recién nacidos y hasta alrededor de los cinco años, los despertares nocturnos en la mayoría de los casos son normales. Los niños pequeños no tienen la madurez neurológica ni psicológica, ni las mismas fases de sueño que los adultos. Por lo tanto necesitan despertarse con frecuencia para no morir asfixiados, para alimentarse y no sufrir una hipoglucemia o porque sienten miedo y necesitan el consuelo, el calor,  la protección y la seguridad de sus padres. Es decir, los despertares nocturnos constituyen una estrategia de la naturaleza para garantizar la sobrevivencia.

Un bebé llega a este mundo después de estar nueve meses en el hábitat perfecto dentro del útero de la madre, acostumbrado al movimiento constante, al alimento permanente, a la continua tibieza del cuerpo materno. Es lógico que rechace o tolere poco, la cuna fría y sin movimiento. Algunos científicos han comparado el shock emocional que siente un niño solo llorando en su cuna, con la intensidad del desgarro que provoca en el adulto una ruptura de pareja.

Los seres humanos somos mamíferos, por tanto sentimos la necesidad de dormir acompañados dándonos calor y seguridad. Más aún cuando estamos pequeños. ¿O es que acaso a los adultos no nos encanta dormir acurrucados con nuestra pareja? ¿Por qué privar entonces a los más pequeños e indefensos del consuelo y del placer que supone el contacto humano, toda vez que lo piden? 

Por último, si como padres decidimos no practicar colecho (dormir en cama conjunta con los niños pequeños) que es el modo en que muchas familias descubren que descansan mejor cuando hay chiquitines en casa, muy bien. Cada familia elige cómo se organiza para dormir. Sin embrago, siempre habrá alternativas más respetuosas para conseguir que el sueño de los niños y el de sus padres, logren acompasarse. Para ello no existen recetas, ni fórmulas, ni tablas estandarizadas, sino que se requiere paciencia, tiempo y soluciones adaptadas a la realidad y necesidades únicas de cada familia. Lo que debe quedarnos muy claro es que, dejarlos llorar para que “aprendan” a dormir solos, no es  una solución ética, ni tampoco saludable para los pequeños.


Aprovecho para invitarles a participar en el  Día Mundial del Sueño Feliz a celebrarse el 29 de junioNo se trata de un emprendimiento de ningún organismo oficial, si no que surge de una extensa comunidad de madres, padres y expertos en la Web, sensibilizados frente al irrespeto que entrañan para la integridad  y la dignidad de nuestros pequeños y pequeñas, estos métodos conductistas de adiestramiento para dormir. Por lo cual hemos decidido unirnos a través de las redes sociales y desmontarlos, a través de información oportuna y veraz,  basada en argumentos científicos, así como en las propias experiencias personales durante el cuidado de los hijos.


Aquellos que quieran sumarse a la iniciativa de promover un trato digno y respetuoso hacia los pequeños, están invitados a participar en este evento internacional de las redes sociales.  Para quienes quieran saber más,  les copio el resumen publicado en  la Revista  Mentelibre  dirigida por nuestros  amigos, el psicólogo español Ramón Soler y su esposa Elena Mayorga:


"Se trata de realizar una acción de choque el próximo 29 de junio en las redes sociales.
Queremos que el hashtag #desmontandoaEstivill se convierta en trend topic en Twitter y que blogs, páginas y perfiles de Facebook se llenen de mensajes a favor del Sueño Feliz.
Para ello, las acciones son las siguientes:
-Súmate al grupo de Facebook o al evento.
-Si eres bloguera o bloguero, anuncia ya este evento en tu blog. Especifica que el hashtag #desmontandoaEstivill solo hay que usarlo el día 29 en Twitter. Haz un post ahora anunciándolo y publica otro post el 29 contando tu experiencia de sueño feliz. 
-El día 29 (y nunca antes) comparte todos los artículos, citas, testimonios que quieras sobre sueño feliz acompañando a tu hijo, a través de tu perfil o tu página de Facebook, y a través de Twitter.
-El día 29 (y nunca antes) tuitea y retuitea todas las razones que tienes para acompañar a tu hijo a dormir, todos los argumentos científicos que encuentres, todas las ideas que quieras, bajo el hashtag #desmontandoaEstivill."

Para finalizar les dejo el podcast con la emisión ampliada de Conoce Mi Mundo del sábado 23 de junio, donde hablo sobre el el sueño infantil y los perjuicios de los métodos conductistas de entrenamiento para conseguir que los niños duerman toda la noche de un tirón.

Para escuchar el podcast, pulsa el player

domingo, 11 de diciembre de 2011

Los niños no son tiranos, son filósofos en pañales


Recientemente, en entrevista exclusiva hecha al pediatra español Carlos González para Conoce Mi Mundo, le expresé la siguiente inquietud: “Doctor, en los ámbitos donde me he movido, he escuchado de todo tipo de personas, sean padres, docentes, profesionales como pediatras, psicólogos, incluso eminencias reputadas de la ética, filósofos en cátedras universitarias… referirse a los niños como si fueran animalitos, decir que niño no es gente, que niño no entiende, que el niño es un pequeño tirano al que hay que doblegar con métodos punitivos de crianza para que comprenda. ¿Qué opina usted de esto? ¿los niños son básicamente malos, son básicamente unos tiranos que hay que doblegar?". Esto fue lo que el doctor González respondió: “¿Pero de verdad hay catedráticos tan brutos para decir esas cosas? (risas) Yo les recomiendo un libro muy bueno que se llama “The Philosophical Baby” , lo han traducido al español como “El Bebé Filosófico”  de la doctora Alison Gopnik  y es un libro muy bueno hecho por una gran científica que explica  sus propias investigaciones y las de otros, sobre el desarrollo de la personalidad, de la conciencia, la ética, la mente en el niño y explica cómo el niño desarrolla espontáneamente su propia ética…”
Encontré la conferencia TED de Alison Gopnik y quiero contribuir con este poderoso aporte para desmontar tan nefasto mito sostenido por la cultura adultocéntrica a partir del cual se han justificado tantas dosis y formas de maltrato hacia la infancia.
Maravíllense con la genial ponencia de la Dra. Alison Gopnik, autora del libro “El bebé filosófico”, quien demuestra que los niños son seres altruistas, generosos, capaces de comprender mucho más de lo que queremos aceptar los adultos y no los pequeños tiranos egocéntricos a los que hay que doblegar a través de métodos punitivos.